El cierre de las fábricas de los icónicos jeans Wrangler y Lee, licenciatarias de la norteamericana VF Corporation, no es más que un ejemplo entre miles: la industria en general y puntualmente el sector textil son duramente golpeados por la crisis. El saldo negativo se cuenta entre trabajadores despedidos, cierres de fábricas y el achique de la producción.
Según los datos que publicó el Indec, en un año (de diciembre de 2017 a diciembre de 2018) la producción de textiles cayó 36,3% y la de calzado 10,8%.
Según analizó Pablo Dragún, Director del Centro de Estudios de la UIA, el 2018 fue un año "peor de lo esperado". "Los últimos datos oficiales te muestran que la industria perdió, hasta noviembre del año pasado, 61.800 puestos de trabajo. Pero también empezó a haber caídas en sectores como comercio, más de 30.000 puestos, y la construcción. Se agravó la situación en el último trimestre", contó a A24.com.
Los motivos son concretos: si en los primeros años de la era Macri la apertura de importaciones debilitó la industria, el año pasado lo hizo la crisis cambiaria.
"Las subas de las tasas de interés y de los costos y un baja en la demanda por la pérdida de poder adquisitivo hizo que las empresas tengan menos para vender y armen una estrategia para al menos sobrevivir", apuntó Dragún.
También desde la UIA se pronunció su vicepresidente, Daniel Funes de Rioja: "Hay que pensar en qué momento y en qué sectores vamos a tener signos de recuperación, pero pensamos que tocamos fondo. No somos pesimistas, aunque tampoco estamos para ningún tipo de euforia”, aseguró en una entrevista con Radio La Red AM 910.
Más allá de las percepciones personales y de los números estadísticos oficiales y por rubros, desde los sectores productivos, en general llegan malas señales y no se advierte que en las próximas semanas lleguen números económicos alentadores desde la industria, la construcción, el sector automotriz, el de electrodomésticos y el textil.
Wrangler y Lee, en crisis
Como Wrangler y Lee hubo otros casos de empresas que quedaron en situación crítica. Según datos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), que todos los años realiza un relevamiento de despidos, se registraron en 2018 otras compañías muy complicadas o que se fueron. Acá algunos casos:
- Calzados Paquetá echó a 650 personas de su fábrica en Chivilcoy.
- Alijor (La Salteña) con 300 despedidos en su planta de Garín.
- Extreme Gear (Adidas) con 277.
- Alpargatas con 330 entre sus plantas de Catamarca, Chaco y La Pampa.
- Freddo, que cerró su fábrica de helado y echó a 280 personas
- Gaelle con 240 despedidos.
- BGH que está en plan de lucha por el despido de la mitad de la planta en Río Grande, más de 500 personas.
Al respecto, Hernán Letcher, director de CEPA, señaló que en la primera mitad del año pasado el sector privado estuvo más estable pero que a partir de mayo los números de despido empezaron a subir.
"La causal es la crisis cambiaria que tiene impacto en dos aspectos que ya eran un problema antes: primero en la caída del poder adquisitivo y en segundo lugar está la suba del dólar y de las tasas que impactan sobre el financiamiento. Esto para una pyme es muy importante", explicó.
La realidad del sector son más que números. Un caso emblema de la crisis fue el cierre de la producción de calzado de la histórica Alpargatas. Hoy solamente quedó su rama textil, que apenas subsiste.
"Somos 100 personas trabajando en donde antes había 600 operarios. Hacíamos dos millones de metros por mes y hoy apenas 100.000. Esto va camino a desaparecer, olvidate".
El relato es de Marcelo, un delegado de la empresa que prefirió no dar su verdadero nombre. "El trabajo lo hacemos en tres o cuatro días, el resto del tiempo tratamos de inventar cosas. Nos la rebuscamos. Hace rato que venimos arrastrando este tema pero con la suba del dólar se terminó de joder: los insumos son muy caros, los repuestos para las máquinas también y después la gente no compra".
15.000 pymes menos
Marcelo Fernández, presidente de la Confederación General Empresaria de la República Argentina (CGERA), señaló a A24.com que “hay 15 mil pymes y 150 mil puestos de trabajo menos, que en general se dieron en el sector industrial”.
Y puntualizó: “El sector textil, la industria del calzado, el marroquinero y el metalúrgico son los más afectados. Muchas empresas han tenido que despedir personal y cerrar”. “Tenemos que aportar ideas para poder revertir este momento, sino la crisis va a ser muchísimo mayor”.
En tanto, Aldo Lo Russo, secretario general de la Cámara de la Pequeña y Mediana Industria Metalúrgica (CAMIMA), esbozó un panorama del sector: “Se perdió el 5% de los empleos formales, unos 18 mil puestos de trabajoy el valor agregado se redujo un 12%”. Y agregó, en diálogo con A24.com, que "cerraron el 5% de las empresas, unas 850 sobre 16 mil”.




