Comercio exterior

Empresarios pidieron que Trump revierta los aranceles a las importaciones del acero

Desde la cámara del acero dijeron que no realiza comercio desleal, sino que es un “proveedor confiable y complementario”. Los aranceles serían del 25%

Por UNO

La Cámara Argentina del Acero mostró su preocupación por los anuncios de Estados Unidos de imponer aranceles y señaló que la Argentina representa solo el 0,20% de la producción mundial y es un proveedor confiable.

Empresarios siderúrgicos advirtieron que la Argentina no debería ser alcanzada por la suba de aranceles que anunció Donald Trump ya que no realiza comercio desleal, sino que es un “proveedor confiable y complementario” para la actividad norteamericana.

Trump decidió que todas las importaciones de artículos de acero y derivados del acero de todos los países del mundo estarán sujetos al arancel ad valorem adicional del 25%.

“Compartimos la preocupación por el comercio desleal, pero la respuesta debe ser coordinada: la Argentina es un proveedor confiable y complementario para la industria norteamericana”, explicaron desde la Cámara Argentina del Acero en un comunicado.

acero

Recordaron que desde el 2018, la Argentina negoció una cuota de importaciones de 180.000 toneladas de productos de acero por año y la industria argentina “cumplió estrictamente con los volúmenes acordados”.

La reducción de la actividad, producto de los aranceles repercutiría en fuertes pérdidas. Por ejemplo, en el caso de Aluar, un 40% de lo que produce tiene como destino los Estados Unidos.

Estados Unidos también impondrá aranceles a las importaciones de chips de computadora, productos farmacéuticos, cobre, petróleo y gas a mediados de febrero.

El comunicado de la Cámara Argentina del Acero por los aranceles

En su comunicado la Cámara Argentina del Acero explicó que “hay una integración productiva entre el sector siderúrgico de ambos países: la industria norteamericana solicitó a la Argentina productos de acero que son insumos para su proceso productivo. Esta importación fue debidamente autorizada por los organismos norteamericanos competentes”.

“La Cámara confía en que el gobierno pueda encontrar un canal de diálogo para retrotraer la medida que permita profundizar la integración productiva existente entre la industria siderúrgica competitiva de ambos países con beneficios mutuos para sus economías, el sector privado, los trabajadores y la cadena de valor del acero en su conjunto”, señaló.