Un nuevo e impactante temblor sacude al mercado del retail de electrodomésticos en el país. La empresa de origen chaqueño Carsa SA, una de las propietarias de la histórica cadena Musimundo, solicitó formalmente la apertura de su concurso preventivo de acreedores ante la Justicia.
La alarmante decisión fue comunicada formalmente mediante una carta enviada por la compañía a la Comisión Nacional de Valores (CNV) y a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, marcando un hito complejo para el sector.
Esta es la segunda vez en menos de una década que la firma recurre a esta figura legal para intentar reordenar sus finanzas, habiendo atravesado un proceso similar en 2018. El mercado observa con preocupación el destino de una de las marcas más icónicas del consumo tecnológico, que ahora depende de la resolución de la Justicia comercial.
Las causas del derrumbe financiero en Musimundo
El ahogo financiero de la licenciataria de Musimundo se volvió insostenible en las últimas semanas del año. Según datos oficiales provistos por el Banco Central de la República Argentina, la compañía acumulaba al cierre de mayo pasivos bancarios que ascienden a los 3.060 millones de pesos. La lista de acreedores está encabezada por el Banco de la Nación Argentina, con una exposición de 1.549 millones de pesos, seguido en importancia por el Nuevo Banco del Chaco con 300 millones de pesos.
A este complejo mapa de deudas se le suma una alarmante acumulación de cheques rechazados que rozan los 1.600 millones de pesos. Esta situación terminó por congelar de forma definitiva su cadena de pagos y forzó la vía judicial para intentar reestructurar el pasivo total y resguardar la continuidad de los puestos de trabajo.
El impacto digital sobre las tiendas Musimundo
Fuentes del sector comercial señalan que, más allá del descalabro financiero interno, el negocio físico de Musimundo se vio fuertemente erosionado por el imparable avance del comercio electrónico a escala global. Los cambios en los hábitos de consumo de la población transformaron el mantenimiento de grandes infraestructuras en un verdadero desafío de escasa rentabilidad para los empresarios.
Las plataformas digitales capturan un porcentaje cada vez mayor de las ventas de tecnología y electrodomésticos de última generación. Esto dejó a las grandes superficies de salones comerciales en una situación de desventaja competitiva insalvable frente a los nuevos jugadores del mercado digital, acelerando el proceso de reconfiguración que hoy sufre la compañía en el territorio nacional.
Separación de socios y el futuro de Musimundo
La crisis de la marca Musimundo se aceleró a partir de una profunda reestructuración y la virtual ruptura de la alianza con su socio histórico, Electrónica Megatone. Ambas firmas compartían la propiedad de la marca desde que se la compraron al grupo Pegasus en 2011, pero el contexto actual precipitó decisiones de negocios individuales.
Ante las dificultades, Electrónica Megatone optó por una agresiva estrategia de reconfiguración independiente y renombró de forma repentina más de 200 sucursales bajo la nueva identidad comercial On City. De este modo, la red comercial antes compartida quedó dividida de manera dispar entre las dos compañías licenciatarias. Musimundo se mantiene únicamente en unas 50 sucursales operadas en forma exclusiva por la golpeada Carsa, concentradas mayormente en la Zona Norte del territorio nacional.





