El movimiento alcista del dólar se detuvo con la intervención del Banco Central que aplicó una fuerte suba de seis puntos en las tasas de interés. Este mecanismo es el único que puede utilizar la entidad financiera mientras la moneda estadounidense se encuentre en la banda de 34 y 44 pesos, según el acuerdo que firmó con el Fondo Monetario Internacional.
Sin embargo, esta maniobra pone en jaque al ya golpeado sector de las PyMES, a la actividad económica en general y al consumo interno. Rubros en los que no hay miras de recuperación durante el 2019.
Solo durante los últimos tres días, la moneda argentina fue la que más se devaluó en los países emergentes. El economista Raúl Mercau adjudicó la movida de esta semana a dos factores.
Por un lado, el conflicto que mantiene Estados Unidos y China debido a la política proteccionista del primero que impacta fuertemente en detrimento de las economías más pequeñas funcionando como una aspiradora de inversiones.
Por otra parte, la falta de confianza en el peso argentino que cayó, en promedio, el doble o triple en comparación a las monedas de los países de la región.
En tanto, el economista Sebastián Laza sumó otro punto de quiebre: la cuestión electoral y la incertidumbre sobre quién ocupará la presidencia en el próximo mandato.



