Economia Jueves, 8 de noviembre de 2018

Bono de fin de año: "Está la imposibilidad de pagarlo"

El bono de fin de año de $5.000 que el Gobierno nacional anunció para el sector privado no es una salida a los verdaderos problemas por los cuales atraviesa la economía del país y particularmente de la provincia, según lo que expresaron desde la Federación Económica de Mendoza (FEM) y la Unión Industrial de Mendoza (UIM).

Adolfo Trípodi, vicepresidente de la FEM, manifestó que entiende la legitimidad de ese bono, aunque reconoce que para el empresariado será difícil de afrontar. "El reclamo es legítimo, porque no puede un trabajador soportar una tasa de inflación del 6% mensual y con el salario fijo, pero está la imposibilidad de pagarlo", apuntó.

Adolfo Tripodi.
Adolfo Tripodi.

Afrontar este pago extra, para las empresas puede significar otro problema: "Si el empresario pyme tiene que recurrir al sistema financiero para hacerle frente a ese gasto, es el pasaporte a la quiebra, porque se tiene que endeudar al 80%".

"Es un tema de muy difícil situación", comentó Trípodi, quien sostuvo que "el principal problema es la inflación, que no se controla con tasa de interés como pretenden hacerlo hoy. La única forma de controlarla es con la oferta".

En tanto, desde la UIM, su presidente, Mauricio Badaloni, consideró que este bono de fin de año "es un error desde el punto de vista de que no se tienen en cuenta las economías regionales. Que sea a través de un decreto y obligatorio no nos suena para nada amistoso y nos parece que no está viendo la realidad como es".

Mauricio Badaloni.
Mauricio Badaloni.

Para el empresario con esto "solo se está tratando de solucionar un problema de coyuntura, que es que no se pare el país por un paro general", en referencia a que este bono fue acordado entre el Gobierno, la CGT y empresarios.

"El espíritu de lo que decimos es que no nos parece que tenga que ser un decreto, después hablemos de si los montos son posibles o no dependiendo del tipo de industria o comercio", agregó Badaloni.

En cuanto a la realidad, el titular de la UIM dijo que "las empresas, junto con sus delegados y su masa salarial, en la mayoría de los casos son pequeñas y medianas empresas con cinco o diez personas, donde la mitad es parte de la familia. Entonces la problemática que estamos viviendo todos se siente y estamos viendo cómo la vamos paliando y generando negociaciones mensuales".

"Hay una negociación permanente, entonces cuando vienen y dicen 'a partir de tal día hay que pagar un bono de $5.000' se genera un problema social", sostuvo Badaloni sobre los inconvenientes que puede provocar esta imposición del Gobierno al hacer obligatorio el pago de este plus a fin de año. Aún no se define en cuántas cuotas se hará efectivo.

Desde ese mismo punto de vista, Trípodi, de la FEM, expresó: "Tenemos una economía paralizada, la tasa de interés por las nubes y cada día más empresas se van a la quiebra. Es un circuito perverso que tiene un mal final".

"Con solo caminar por el centro alcanza para ver la cantidad de negocios cerrados que hay, o con seguir la información de los medios para saber cuántas empresas se presentan en convocatoria o quiebra por semana", agregó el directivo de la Federación Económica de Mendoza.

"Esto es el espiral de la decadencia: cada día se produce menos porque se vende menos y se vende menos porque se produce menos. Y eso te lleva para abajo", sentenció.

Badaloni también remarcó que con este bono lejos de buscar una solución se está buscando otro problema. "Esto lo hemos discutido con gente de las distintas cámaras y muchas hoy están haciendo reuniones específicas por este tema", sostuvo.

Además calificó como "un acto irresponsable" esto de imponer a través de un decreto del presidente Mauricio Macri porque "genera una ruptura a la situación de paz que hay dentro de las organizaciones".

Quien también se manifestó sobre este bono fue Adolfo Brennan, prosecretario de Comercio y Servicios y miembro de la Comisión Directiva de la FEM, quien dijo: "Las pymes están en una situación crítica".

-11,5% fue la caída que tuvo en septiembre el sector industrial, según datos del INDEC. Es la mayor desde julio de 2002, cuando bajó el 12,2%.

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