Tras más de dos décadas de negociaciones, la Unión Europea aprobó el acuerdo de libre comercio con el Mercosur, un entendimiento histórico que abrirá nuevas oportunidades para las economías regionales argentinas. En el caso de Mendoza, el impacto será directo sobre varios de sus principales productos agroindustriales, que accederán al mercado europeo con menores o nulos aranceles.
Acuerdo con la Unión Europea: los productos mendocinos alcanzados por menos o cero aranceles
Uva de mesa, duraznos, frutos secos son algunos de los productos agroindustriales que se verán beneficiados. El entendimiento se firmará el próximo sábado
El acuerdo, que será firmado formalmente el próximo 17 de enero en Paraguay, permitirá que producciones emblemáticas de la provincia como la uva de mesa, los duraznos, frutos secos, pasas de uva y otras frutas frescas ingresen al bloque europeo en condiciones más competitivas. Se trata de un mercado integrado de 780 millones de consumidores, clave para diversificar exportaciones y fortalecer el perfil exportador mendocino.
Según un informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el 70% de las exportaciones agroindustriales del Mercosur tendrá eliminación inmediata de aranceles, entre ellas varias frutas que Mendoza produce y exporta: uvas de mesa, duraznos, cerezas, ciruelas, manzanas y peras, además de frutos secos y pasas. Para estos productos, el acuerdo representa una mejora sustancial en precios finales y márgenes de rentabilidad.
Más productos con menos aranceles en los próximos 4 y 10 años
Otro 14% de los productos tendrá una eliminación arancelaria progresiva, en un plazo de entre 4 y 10 años. Allí se incluyen preparaciones alimenticias, algunas frutas cítricas, aceites vegetales, mermeladas, dulce de leche y vinos fraccionados en envases de hasta 5 litros, un punto de interés adicional para la agroindustria mendocina.
Desde el Gobierno nacional destacaron que el acuerdo permitirá “nivelar a la Argentina frente a otros países que ya tienen preferencias comerciales con la Unión Europea” y generar reglas claras y previsibilidad, un factor clave para las inversiones y para las pequeñas y medianas empresas exportadoras.
Además de la reducción de aranceles, el acuerdo contempla facilitación del comercio, simplificación aduanera y eliminación de barreras técnicas, aunque también exige el cumplimiento de estándares sanitarios, ambientales y de calidad similares a los europeos, un desafío que Mendoza ya viene trabajando en muchas de sus cadenas productivas.
Si bien el acuerdo aún debe ser ratificado por el Parlamento Europeo, comenzará a aplicarse de manera provisoria una vez aprobado el componente comercial. De concretarse los plazos previstos, 2026 podría marcar el inicio efectivo de un nuevo escenario exportador, en el que productos mendocinos tradicionales ganen presencia en uno de los mercados más exigentes del mundo.
Para la provincia, el entendimiento representa una oportunidad para agregar valor, ampliar mercados y fortalecer el empleo en el sector agroindustrial, con especial protagonismo de las economías regionales.





