"Es una pena que el gobierno no piense en los monotributistas. No pedimos que nos regalen nada, por lo menos que nos recategoricen para pagar los impuestos por lo que estamos facturando". Este es uno de los miles de reclamos de emprendedores y profesionales que se sienten desamparados por el Estado. 

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Las medidas que se vienen anunciando dejan a vastos sectores de la actividad económica en estado vegetativo y con muchas pequeñas empresas a punto de cerrar. Le preguntaron al presidente Alberto Fernández sobre el tema en la última conferencia, donde anunció la segunda fase de la cuarentena "administrada". Respondió que están estudiando incluir a monotributistas de las categorías C y D en las ayudas. Una vaga promesa, aún.

Es que toda ayuda es escasa. El problema es mayor en aquellas actividades con costos fijos pero con facturación nula, que no tienen cómo afrontar sus compromisos. Y la desprotección extrema abarca a la infinidad de quienes salen a hacerse la diaria para llevar un plato de comida a la casa. Una medida del problema la dan los once millones de desesperados inscriptos en la Anses por el Ingreso Familiar de Emergencia de apenas 10 mil pesos. 

El gobierno de Rody Suarez no tiene  mucho margen para afrontar el drama económico. Ya se preinscribieron más de ocho mil monotribustistas y pymes para obtener auxilio financiero a través de la tasa subsidiada del Fondo de Transformación y Crecimiento. Al respecto, el Ministerio de Economía informó que el 30 por ciento pertenece al rubro comercial, 19 por ciento a "otros servicios", también 19 por ciento a "servicios profesionales" y casi 10 por ciento a "construcción", el mismo número que el rubro "gastronomía y turismo".

La línea del Fondo totaliza 350 millones de pesos. El gobierno provincial estima que con la línea del Banco Nación -2.000 millones- y otros mil, también subsidiados, en acuerdos con la banca privada, alcanzarán para hacer frente al trabajo de un mes. Eso sí, después hay que devolver la plata.

La economía real

La Federación Económica pide que se contemple no uno, sino un horizonte de tres a seis meses para llegar a la otra orilla del río. Con la participación de las cámaras territoriales que integran la entidad, le hicieron llegar un documento al gobernador y a la senadora Anabel Fernández Sagasti, donde plantean una salida gradual y controlada de la cuarentena por actividad y por zonas. 

Allí proponen una batería de medidas organizativas para resguardar el distanciamiento social en pos de preservar la cuestión sanitaria, y permisos especiales de circulación. También se prioriza el negocio de proximidad para lo cual se incluye la restricción del transporte.

De prolongarse la parálisis del comercio por un aislamiento rígido, la Federación Económica propone como opción que el Estado colabore con el costo económico. Sería a través de ayudas de rápido acceso para pymes: créditos de tres meses de la nómina salarial, otra línea para capital de trabajo equivalente a tres meses de facturación con seis meses de gracia, bono fiscal, prórroga de vencimientos de impuestos y créditos, entre otra serie de acciones para mantener la producción, la industria y el comercio.
Un reclamo común a todos es la necesidad de que el gobierno nacional agilice la asistencia prometida que no se está efectivizando por cuestiones burocráticas y por falta de predisposición del sistema bancario. Trabas similares deberían despejarse para los trámites de importación y exportación.

Valor agregado y trabajo

La crisis sanitaria también golpea a la vitivinicultura en el corazón. La Coviar expresó que "la cancelación de compras del exterior, extensión de los plazos de pago, cierres de restaurantes y hoteles, y prohibición de circulación ya afectan el mercado, tanto interno como externo".

La entidad propone una serie de acciones que el Gobierno debería contemplar para atenuar la crisis en el sector, que incluyen medidas de tipo financiero, impositivo, de gestión burocrática, y de inversión estatal.
En cuanto al cumplimiento de la cuarentena, se piden las excepciones correspondientes, atento a que el vino y el sector forman parte de la industria de la alimentación.

El año había arrancado con buenas expectativas, después de un 2019 en el que el que el mercado interno había repuntado 5,1 por ciento y las exportaciones 3,3 por ciento en litros, pero el flagelo de la pandemia golpeó a la vitivinicultura en todo el mundo.  "El canal on line no está explotado aún por la mayoría de las bodegas, pero de a poco se están adaptando y ya todo indica que esta crisis va a redefinir las pautas de consumo", apunta la entidad.

En el fondo de la tabla

El sector del turismo es uno de los más dañados a nivel global y, particularmente en Mendoza, donde se deposita la esperanza de crecimiento de la matriz productiva. Congresos, exposiciones y espectáculos serán los últimos en recuperarse de la parálisis. 

"Valoramos las buenas intenciones de los gobiernos nacional y provincial, pero las medidas no alcanzan para mantener las miles de fuentes laborales afectadas", nos apunta Silvana Biagiotti, presidenta de la Asociación de los Bureaus Latinoamericanos.

Para mitigar la situación acuciante, desde el sector sostienen que la única alternativa es adelantar vacaciones, manteniendo la obra social por parte del empresariado, pero el Estado debería acompañar a los trabajadores con subsidios de desempleo, como ingreso mínimo vital, mientras persistan los contratos suspendidos y hasta la reincorporación a sus labores.

Además reclaman el aplazamiento de créditos bancarios por seis meses y el congelamiento de alquileres para agencias de turismo, bares y restaurantes.

Por otro lado, solicitan la gestión de créditos internacionales para aerolíneas. "La quiebra de compañías aéreas se reflejará en un país incomunicado, con una industria turística que no va a poder generar reactivación", sostiene Silvana Biagiotti.

Gobernantes en su laberinto

"La cantidad de pérdidas de empleos es un dato que es difícil medirlo cuantitativamente, pero el porcentaje de daño va a ser muy importante", dice el gobernador Rodolfo Suarez con realismo.

"Ha habido una caída tremenda y abrupta de la recaudación y de la coparticipación", agrega. "Antes de emitir una cuasimoneda vamos a esperar todo lo que se pueda la ayuda de la Nación que Fernández nos prometió que nos iba a llegar a todos por igual", se esperanza el mandatario. Algo similar piden los intendentes peronistas: que el gobierno provincial distribuya equitativamente entre todas las comunas sin discrimar por color político.

"Sé que tengo que preservar a la pequeña y media empresa y a las grandes también", ha declarado Alberto Fernández. "Prefiero tener 10 por ciento más de pobres que 100 mil muertos en Argentina". Toda una metáfora de la cruel realidad.

Ante la emergencia, es de esperar que los reclamos sectoriales, y los pedidos y propuestas de los gobernadores sirvan para que el Presidente pueda tomar las decisiones más criteriosas teniendo todas las cartas sobre la mesa. Para que el dolor sea equitativo, la mayoría de las actividades que se pueda -sin descuidar la salud- mantengan con vida a la economía, y para que a la salida del túnel el sol ilumine a todos.