Argentina atraviesa un momento de mucha tensión cambiaria. Las autoridades vienen interviniendo para frenar la suba del dólar frente al peso. El Banco Central vendió US$379 millones para mantener la moneda dentro de la banda cambiaria acordada con el FMI.
Paralelamente, los argentinos están buscando proteger sus ahorros, las cuentas en dólares crecieron un 17 % entre mayo y agosto de 2025. Éstas tendencias reflejan incertidumbre económica y expectativas de devaluaciones futuras.
En Estados Unidos, el presidente Donald Trump prometió reducir el costo de los alimentos. Sin embargo, sus políticas comerciales y migratorias, sumadas a fenómenos climáticos extremos, están acelerando la suba de precios en los supermercados, lo que reduce el poder adquisitivo de los hogares, incluso el de los argentinos que viven allí y envían dinero a sus familias.
Cómo podría afectar a quienes viven en Estados Unidos y envían dinero
- Si sos argentino que vive en Estados Unidos y mandás remesas, el valor que recibe la familia depende mucho de qué tipo de cambio usan (oficial, blue, etc.). Con un peso debilitado, cada dólar enviado comprará más pesos hoy, pero eso puede cambiar muy rápido.
- El impuesto del 1 % a las remesas propuesto para Latinoamérica en 2026 podría impactar formalmente este flujo de dinero, disminuyendo lo que llega a los destinatarios, al menos si el envío se hace por canales sujetos a ese impuesto.
- Además, la presión inflacionaria hace que artículos importados, alimentos, tecnología que se compran o se pagan con dólares, queden más caros, lo que reduce el poder adquisitivo de lo que se envía.
Consejos para quienes mandan remesas
- Usar servicios de remesas eficientes que ofrezcan buenas tarifas y mínima comisión.
- Verificar si el envío podría estar sujeto al impuesto del 1 % y calcular ese gasto extra.
- Mantenerse al tanto de las cotizaciones oficiales y del dólar paralelo o blue, ya que muchas familias usan ambos para estimar qué van a recibir realmente.
Cuando un argentino en Estados Unidos envía dólares a su familia en Argentina, esos dólares se convierten en pesos. El problema es que existen distintos tipos de cambio, el oficial, que es más bajo y al que acceden las transferencias formales; y el blue o paralelo, que suele ser bastante más alto y refleja mejor el valor real de la moneda en la calle.
En un contexto de devaluación e inflación, la diferencia entre un tipo de cambio y otro puede ser muy grande, y eso hace que cada decisión sobre cómo y cuándo enviar dinero tenga un impacto directo en el bolsillo de quienes reciben las remesas.
Fuentes: Bloomberg y Ámbito.





