Jessica Simpson es una de las cantantes que más transformó su cuerpo con el paso de los años. El fin de semana, cumplió 35 y celebró a lo grande. Además, estrenó una nueva figura en la que luce totalmente tonificada. En una de las fotos está casi igual a Pamela Anderson: parece que se internó en el gym y marcó como nunca sus piernas.Afortunadamente, Jess parece estar muy bien en el amor, casada conEric Johnson y con dos hijos, Ace y Maxwell. Pero antes, sus problemas personales se vieron reflejados en su aspecto en varias ocasiones:
Ya en 2008, cuando estaba a pleno con su carrera musical, comenzó con los problemas de peso. Las peleas con Tony Romo, su novio de aquél entonces la habían hecho engordar siete kilos. En 2011 se puso de novia con Eric y bajó nueve kilos en los dos meses previos a su segundo paso por el altar. Ese mismo año, quedó embarazada por primera vez y volvió a subir de peso. Esta vez, se centró en la salud de su bebé y se dedicó a comer. "Estoy disfrutando lo mismo que comía en mi niñez: fideos con queso, hamburguesas y dulces. Si tengo antojos, me los doy", había contado.
En 2011 se puso de novia con Eric y bajó nueve kilos en los dos meses previos a su segundo paso por el altar. Ese mismo año, quedó embarazada por primera vez y volvió a subir de peso.Ni bien comenzó a recuperarse, quedó embarazada por segunda vez. Pero en esa oportunidad pasó el embarazo cuidada con un grupo de nutricionistas y no subió de peso como antes.Meses más tarde comenzó a ser cara de una marca de planes de nutrición para bajar de peso y siguió con un duro entrenamiento de tres veces a la semana, como mímino, y perdió 30 kilos.Hace dos meses, su familia se preocupó por el supuesto abuso de píldoras para adelgazar y alcohol e intentaron internarla en rehabilitación. Esperamos que ahora esté en forma gracias a sus hábitos saludables.Fuente: Fashion TV



