Salvador Dalí y Juan Domingo Perón tenían algo en común: siempre dormían la siesta. Dalí se sentaba en un sillón y se dormía con una cucharilla cuchara de metal en la mano. En el momento en que la cuchara caía, él despertaba por el ruido del metal golpeando el suelo.Para Perón, la siesta también era sagrada: "Tengo la costumbre de dormir una hora todas las tardes. Me gusta hacer del día dos mañanas".
Lo cierto es que dormir la siesta tiene importantes beneficios para la salud como el refuerzo de la capacidad de atención, la consolidación de la memoria, mejoras cardiovasculares o la mejora el metabolismo. Todo ventajas.Y el que pone en práctica el arte de dormir la siesta en nada más y nada menos que El Chino Darín. El actor, que ha tenido un año intenso en el plano laboral, mostró a través de su cuenta de Instagram una manera bastante particular de dormir la siesta:
El arte de la siesta Una foto publicada por Chino Darin (@chinodarin) el 17 de Nov de 2015 a la(s) 4:16 PST




