Se sabe que Pedro Alfonso es la versión masculina y televisiva de La Cenicienta que fue tocado por la varita mágica de Marcelo Tinelli.Pero ya pasaron más de cuatro años del salto a la popularidad de este hombre nacido y criado en una familia de clase media junto a sus seis hermanos en José Mármol, y de aquel famoso romance con la modelo Paula Chaves que se forjó frente a las cámaras de ShowMatch y ante la mirada demillones de televidentes, casi como en una escena de Truman Show.
De esa relación de pareja despareja surgió el amor que se selló con el casamiento, fueron tapas de revistas y armaron una familia con la llegada de su hija, Olivia, en 2013.El hombre de 36 años se convirtió en un personaje popular y convocante en su faceta de actor: está en el Astros con Casa Fantasma, participa en la novela Esperanza mía, y este jueves 2 de julio vuelve al en cine con Socios por accidente 2 con José María Listorti, Anita Martínez, el Bicho Gómez y Luz Cipriota.
En una nota con diario Perfil, aseguró que este presente "lo disfruto, agradezco, tampoco soy un desubicado, sé en el lugar que estoy, me encanta, pero no sé si tomo dimensión. Quizá sea un recurso para estar más tranquilo, pero no estoy pensando en todo eso. Lo tomo con tranquilidad, y no es por despreciarlo".Aunque reconoció que cuando se ve en la pantalla es "insoportable, me mato a latigazos. No me gusta verme, me obligo para corregirme y aprender. Ahora en Esperanza mía, si fuera por mí, no me hubiese visto nunca. Sufro mucho verme actuar. La paso mal. No me gusta. Transpiro. Es tremendo. Pero quiero mejorar y necesito verme. De a poquito lo voy superando, ahora me acepto un poco más".



