Las curvas de Kim Kardashian (34) se convirtieron en una marca registrada. Por eso cada vez que sale a la calle los fotógrafos apuntan directamente a su cola.
Y, aunque ya otras veces le habían sacado fotos que no la favorecían para nada, esta vez le jugaron una pasada muy mala onda.
A la salida del gimnasio los flashes hicieron que su calza deportiva se vuelva prácticamente transparente y revelaron lo más inesperado: ¡no llevaba ropa interior!




