En una entrevista con la revista WSJ, Kate Winslet develó un dato super curioso. Resulta que la actriz ganadora del Oscar por su increíble performance en El Lector (The Reader, 2009) guarda la estatuilla en el baño. Exacto, ni en una vitrina en la sala de estar ni arriba de la cómoda en el dormitorio. Ni siquiera en la repisita de la cocina. En el baño. ¿Por qué? Lo más lindo de todo es que Kate tiene una gran razón."Lo dejo ahí para que todos puedan agarrarlo sin temor a quedar mal y poder ensayar frente al espejo el discurso de ganador y agradecer a sus padres, hijos o lo que quieran. Lo mejor es que siempre te das cuenta quién hizo eso porque tardan más en salir después de tirar la cadena, y los ves un poco sonrojados. Es muy gracioso".




