El ex niño mago pasó a saludar por la recepción de la revista Nylon y lo pusieron a laburar, al menos por una hora, para jugarles una buena broma a los empleados y visitantes del lugar.Para ser honestos, Danielle Radcliffe se desempeñó bastante bien en sus tareas, aunque no sepa distinguir cual es la llave del baño de señoritas y cual la de caballeros. Más despistados parecen algunos empleados del lugar que pasaron por enfrente del actor sin siquiera reconocerlo.
Bueno Dan, ya sabés como nos sentimos los simples mortales con nuestros trabajo menos glamorosos. A no quejarse que sólo lo sufriste por sesenta minutos. Fuente: La Cosa Cine



