La segunda jornada de la 68 edición del Festival de Cannes concluyó con la fiesta privada Pink and Black organizada por Magnum, a la que los asistentes debían acudir vestidos de rosa o negro.Una vez más,la modelo Miranda Kerr acaparó todas las miradas con un vestido de Emanuel Ungaro, color rosa chicle y escote infinito. El diseño caía en una larga falda vaporosa y plisada hasta sus pies. Como detalle, una gran apertura lateral abría la falda, dejando al aire su pierna izquierda.
Escote infinito
