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Esas compras raras de Nicolas Cage

Hace tiempo que Nicolas Cage se ganó a pulso ser calificado como uno de los actores más extravagantes de Hollywood.Ello se debe a su desenfrenado estilo de vida, que le llevó a adquirir, en tiempos de bonanza económica, más de 15 casas, un castillo en Inglaterra, cuatro mansiones en Los Ángeles, Nueva Orleans y Las Vegas, cuatro yates, 22 autos (entre ellos nueve Rolls Royce) y joyas por valor de varios millones de dólares.

El año 2006, Cage llegó hasta límites insospechados. Por siete millones de dólares se hizo con una isla de 16 hectáreas en el archipiélago de Exuma, a 70 kilómetros de distancia de Nassau (Bahamas). Y por 2,5 millones, el castillo Neidstein, en la región alemana de Oberpfalz.Pero lo cierto es que, en los últimos años, el sobrino de Francis Ford Coppola y protagonista de Leaving Las Vegas (la cinta que le valió el Oscar a Mejor Actor), acumula trabajo tras trabajo para hacer frente a los casi 14 millones de dólares que le reclamaba Hacienda, hasta hace no mucho, por no pagar los impuestos de los años 2002, 2003, 2004 y 2007.
Por eso, en 2009 ya vendió su castillo de Alemania por la misma cantidad, su castillo inglés (Midford Castle, en Somerset) y su mansión en Rhode Island (12 habitaciones, 10 baños y vistas al Océano Atlántico).Al día de hoy sigue intentando deshacerse de lo que sea para pagar los más de seis millones que aún debe.Ante esta necesidad, han salido a la luz algunas de las cosas que llegó a adquirir Cage, la mayoría de lo más extrañas y originales, que han sido reunidas en una lista elaborada por www.supercompressor.comUn cráneo de dinosaurio Más de 267.000 dólares pagó el actor, por ejemplo, por un cráneo fosilizado de dinosaurio, en concreto, el de un tarbosaurus. Una extravagancia a añadir a sus aficiones de decorar estampados de sofá o comer sólo animales que tienen una vida sexual digna.También compró un mausoleo funerario en forma de pirámide que había sido construido en el cementerio de Nueva Orleans, la ciudad en la que Cage reside. La obra tiene casi tres metros de altura y será, si no lo vende antes, el lugar en el que descanse el protagonista de Ghost Rider o El señor de la guerra.De sobra es conocida también la afición de Cage por los cómics. De hecho, su nombre artístico es un homenaje a Luke Cage y su hijo mayor se llama igual que el último hijo de Krypton, por eso no es ninguna sorpresa descubrir que su colección personal fue valorada en su momento en más de 1,5 millones de dólares. Entre los ejemplares que atesoraba, se encontraba nada menos que la primera aparición en 1938 de Superman en Action Comics. Un cómic que le robaron, pero que la Policía recuperó tiempo después.Tiburones y pulpos gigantes A las lista de las compras más raras del intérprete se puede sumar, a pesar de no tener el título de piloto, un Jet Gulfstream. También dos cobras reales albinas que, según fuentes cercanas al actor, las utiliza para darle un toque picante a su vida sexual. Pero Cage sabe que un hombre precavido vale por dos y adquirió el antídoto contra su veneno por si fuera necesario.Pero la fauna de Cage no se detiene ahí. Hubo un tiempo que su casa parecía un zoológico. Compró un tiburón, que guardaba en la pileta olímpica de su mansión en Los Ángeles, varios cocodrilos o un pulpo gigante y vivo. Por si no fuera suficiente, adquirió varias cabezas reducidas de pigmeos, que espantaron a no pocos visitantes de su casa, descrita por sus invitados como "el burdel imaginado por los miembros de una fraternidad universitaria".Entre otros de sus lujos se encuentran el Lamborghini del Sha de Persia, por el que pagó 450.000 dólares, y la casa encantada de Madame LaLaurie, la psicópata que dio pie al personaje de Kathy Bates en la serie de TV American Horror Story: The Coven. Pagó por ella 3,45 millones de dólares en 2006. Según cuentan, esta casa de Nueva Orleans es donde LaLaurie torturaba y asesinaba a sus víctimas a principios del siglo XIX.Fuente: hoycinema.abc.es

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