El hijo de Oreiro no sabía qué eran las papas fritas

Por UNO

Sobre gustos no hay nada escrito. Se ha escuchado hasta el hartazgo.Y si nos enteramos de los hábitos alimenticios de Atahualpa, el hijo de tres años y medio de Natalia Oreiro y Ricardo Mollo, el dicho vale.

Sus preferencias son muy distintas a las de los pequeños de su edad. Y quizás a las de cualquier otro ser humano. Pese a que el niño nació en un hogar donde sus padres son vegetarianos, él se sifruta de insólitos gustos gastronómicos.

"El otro día, Atahualpa se quedó a dormir en la casa de una amiga y me dice: 'Comí lechón'. Y yo le dije: 'Ah, bueno, bien'", comentó la actriz de Entre caníbales en AM y abrió paso al "debate" culinario.

Oreiro también detalló la nutritiva alimentación que sigue el niño: "Él come pescado diariamente; yo no como ningún tipo de carne, y el papá a veces sí. Durante el embarazo tomé unas pastillas que tenían aceite de bacalao, y en la lactancia también, porque es muy importante… Y él cuando empezó a comer, me pidió pescado crudo. ¡Come lenguado crudo! Yo lo veo y digo: 'Esto no puede ser mi hijo. Es un oso' (…). Come mañana y noche pescado, lo cual es buenísimo para él, porque es buenísimo para el cerebro. También come algas".

La actriz contó una anécdota junto a Atahualpa, en la que el niño se sorprendió al ver papas fritas, comida más corriente en los chicos de su edad: "Yo no tengo problema que coma lo que sea (…) La otra vez fuimos al parque y me dice: '¿Qué es esto?'. Y yo dije: 'Lo estoy matando. ¿Cómo un chico de casi 4 años va a decir qué es esto ¡y son papas fritas!? Claramente se comió todo el plato. Lo salado le llama más la atención que lo dulce, cosa contraria a mí. Yo muero por los chocolates".