A esta altura ya es muy difícil ponerse en la piel de Candelaria Tinelli, quien acaba de sorprender a todo el mundo con algo a los que pocos se atreven.
La hija de Marcelo Tinelli se tatuó todo su cuello de negro y es realmente extraña la primera impresión que la imagen de la morocha deja en las retinas al ver cómo luce tras haberse sometido -esta vez- de manera tan extrema a la tinta y la aguja.
Este jueves por la noche, la bellísima morocha compartió en su cuenta de Instagram una foto de su último "diseño" al que se expuso y con el cual cubrió los dibujos que lucía anteriormente. "Hardcore", fue la palabra que acompañó junto a la foto.




