El éxito de la jugadora profesional de voleibol chino Zhu Ting en Turquía ha allanado el camino para que muchas chinas talentosas salgan de su zona de confort y se prueben afuera. Después de llevar a China al triunfo de la medalla de oro olímpica en Río 2016, Zhu sorprendió a todos cuando dejó Henan para ir al Vakifbank de Estambul por una temporada que generó varios trofeos, incluyendo el premio del club más prestigioso de Europa, la Liga de Campeones CEV, en 2018.
Dada la historia gloriosa del voleibol femenino en el país, que las jugadoras chinas firmaran para equipos extranjeros no era nada nuevo. Sin embargo, la mayoría se había aventurado anteriormente en el exterior en la última fase de su carrera, haciendo que el movimiento de Zhu en el pico de su carrera fuera algo inusual.
La jugadora de 25 años ha vuelto a casa desde entonces, donde se está preparando para Tianjin, pero una nueva generación de jóvenes talentosas sigue sus pasos. Con el receso de la Super Liga local, un total de 14 mujeres chinas están jugando en equipos extranjeros, mientras que tres más están por unirse a ellas.
Pocas de ellas pueden esperar tener el mismo éxito que la victoriosa Zhu, pero para jugadoras como Sun Ruhan, jugar afuera es más una experiencia de aprendizaje que una búsqueda de trofeos. En diciembre, Sun se unió al equipo serbio Zeleznicar Lajkovac de Shandong. La jugadora de 25 años señaló que no todo fue fácil pero que sin duda está disfrutando del viaje a lo desconocido, sin importar los desafíos que se le presenten. “Creo que por ahora lo hago bien y me estoy integrando bien con mis compañeras también, a pesar de que el estilo de juego aquí es muy diferente del que jugamos en la liga china”, sostuvo Sun para Sina Sports.
Sun señaló que las tácticas de Lajkovac no son tan complejas como las que
emplean los equipos chinos, pero cambiar a un nuevo estilo sigue siendo “un desafío y una forma para desarrollar mi juego”. “Estoy bastante ocupada como bloqueadora aquí”, sostuvo Sun. “Siento que estoy mejorando mis habilidades de bloqueo durante el entrenamiento y los partidos todo el tiempo. El idioma es otro problema, especialmente considerando que ella y sus compañeras solo hablan un
poco de inglés y el serbio le es bastante ajeno.
Sun, sin embargo, está decidida a perseverar en su nuevo entorno. “Todo este viaje tendrá una influencia muy positiva en mi carrera profesional. Estoy ganando más experiencia y aprendiendo nuevas formas de jugar y entrenar”.
Un mes después de su llegada, Sun estaba encantada de unirse a una rival de la Super Liga en Lajkovac, Yu Yunwei de Tianjin. Tener una compatriota cerca ha demostrado lógicamente ser de gran ayuda para ambas. “Conozco a Sun Ruhan desde que estábamos en equipos juveniles y es genial que ahora seamos compañeras de equipo en un país extranjero”, sostuvo Yu. “El ambiente para vivir acá es bueno, pero tenemos que encargarnos nosotras mismas de tres comidas al día. Yo no sé cocinar, así que Sun se encarga básicamente de mí. Solo extraño la cantina del equipo chino”.
Li Quanqiang, director del Centro Administrativo de Voleibol de la Administración General de Deportes de China, espera que más jugadoras chinas se aventuren a tener experiencias similares en sus carreras. “Eso demuestra que los clubes y jugadoras locales tienen una mirada más abierta y también que más clubes extranjeros ahora reconocen el potencial de las jugadoras chinas”.

