Durante la última década, el pueblo de Dulongjiang, en el condado de Gongshan de la provincia de Yunnan, ha experimentado cambios drásticos, que llevaron a convertir una de las áreas más remotas, aisladas y pobres de China en una zona moderna que finalmente ha adoptado la vida digital.
Una comunidad moderna surge del pasado
Como hogar de los derung, uno de los grupos étnicos más pequeños del país, el pueblo de Dulongjiang solía estar aislado por profundos desfiladeros y montañas cubiertas de nieve hasta 2014, cuando un túnel le dio acceso al resto del mundo.
Durante cientos de años, la gente de la etnia derung vivió una vida primitiva: dormía en casas con techo de paja, cruzaba ríos con cuerdas y subía montañas con escaleras de ratán hechas a mano. Pero ahora se ha transformado.
En octubre de 2012, los reporteros de China Daily visitaron el pueblo para conocer a los residentes.
La carretera de montaña de 79,6 kilómetros desde la sede del condado de Gongshan hasta el pueblo tenía 794 curvas. Salimos a las 8 a.m. y llegamos cuando el sol se estaba poniendo.
Sin embargo, en febrero de este año, volvimos a visitar la zona y esta vez, nos tomó solo dos horas conducir hasta allí. Al llegar, lo que vimos fueron nuevas viviendas rodeadas de ríos cristalinos. Los puentes inestables de un solo tronco fueron reemplazados por sólidas estructuras modernas.
Con una población permanente de 5.000 habitantes, hay más de 1.000 automóviles en el pueblo. Los estudiantes reciben educación gratuita desde el jardín de infantes hasta la escuela secundaria y terciaria. Casi todos los residentes tienen teléfonos celulares, excepto algunos ancianos y niños. El comercio electrónico, la entrega urgente y la transmisión en vivo ya no son algo inusual.
Las fotos tomadas en 2012 y este año pretenden mostrar cómo ha cambiado la vida a través de los programas de alivio de la pobreza y revitalización rural del país.










