Inteligencia artificial

Un gran mercado para invertir en el futuro

Cada vez más empresas extranjeras confían en las perspectivas económicas de China

Cuando el canadiense Alex Zhavoronkov fundó la firma de descubrimiento de fármacos Insilico Medicine en 2013, con la inteligencia artificial (IA) como motor de sus operaciones, creó el principal centro de investigación y desarrollo de la empresa en Shanghai. Sus oficinas corporativas se encuentran tanto en Hong Kong como en Nueva York.

Zhavoronkov, ahora directivo de Insilico, sabía que Shanghai se destaca por el mejor talento en inteligencia artificial, los servicios de alta calidad por parte de organizaciones locales de investigación por contrato, una cultura empresarial enérgica y un entorno regulatorio en constante mejora.

Shanghai estuvo a la altura de las expectativas, señaló. Insilico ha propuesto ocho candidatos a fármacos preclínicos desde el año pasado, que fueron descubiertos o diseñados utilizando su plataforma de IA patentada en una variedad de áreas de enfermedades, que incluyen fibrosis, inflamación y cáncer.

“Con los experimentos preclínicos con células y animales realizados en múltiples organizaciones de investigación por contrato en Shanghai y sus alrededores, pudimos iterar rápidamente nuestros sistemas de inteligencia artificial y avanzar con rapidez en la investigación y el desarrollo de procesos de producción”, sostuvo Zhavoronkov.

El capital registrado del centro de investigación y desarrollo de la empresa en Shanghai aumentó desde una inversión inicial de U$S1 millón a U$S20 millones a fines de julio.

Insilico es un buen ejemplo de que China sigue siendo uno de los destinos preferidos de los inversores extranjeros a pesar de los innumerables desafíos e incertidumbres.

Más ejemplos como este brillaron en la 22ª Feria Internacional de Inversión y Comercio de China, que concluyó en Xiamen, provincia de Fujian, el 11 de septiembre. En la feria se firmaron más de 480 acuerdos de proyectos con un valor de inversión combinado de 342.000 millones de yuanes (U$S49.000 millones).

El evento de cuatro días atrajo a más de 800 grupos industriales y comerciales, más de 4.000 compañías y alrededor de 60.000 empresarios de más de 90 países y regiones en línea y de forma presencial, un récord en términos del número combinado de participantes y visitantes.

La inversión extranjera directa (IED) en China fue de 892.740 millones de yuanes en los primeros ocho meses del año, un aumento interanual del 16,4 %, informó el Ministerio de Comercio.

El sólido crecimiento se produjo en un contexto de múltiples factores negativos externos e internos, incluyendo las tensiones geopolíticas y los inconvenientes industriales y de la cadena de suministro causados por el reciente resurgimiento local del Covid-19.

Expertos y líderes empresariales dijeron que gracias al compromiso inquebrantable de China con la apertura y la reforma, así como su firme búsqueda de un desarrollo de alta calidad impulsado por la innovación, el mercado interno se ha expandido mientras su entorno empresarial mejora constantemente y su peso en la cadena industrial mundial va en aumento.

Es un proceso continuo, y eso hace que la nación sea cada vez más atractiva para los inversionistas extranjeros, señalaron. También predijeron que, de esta manera, el país puede sostener ingresos de IED de alto nivel durante todo el año, a pesar de varios factores adversos.

“A algunas personas les puede preocupar que la inversión extranjera salga de China”, sostuvo Wang Jingwen, director del Centro de Investigación Macro afiliado al Instituto de Investigación del Banco Minsheng de China. “Tales preocupaciones son infundadas, como nos ha demostrado el crecimiento de la IED. Existe consenso entre las firmas extranjeras de que invertir en China es invertir en el futuro”.

La cantidad de empresas con fondos extranjeros recién establecidas en China ha aumentado con los años, indicó el Ministerio de Comercio. Hubo 48.000 el año pasado, un 23,5 % más que el año anterior.

Zhang Jianping, director del centro de cooperación económica regional de la Academia de Comercio Internacional y Cooperación Económica de China, indicó que gran parte de la IED en China fluye hacia los servicios, gracias a la apertura de mayor nivel en el sector, mientras que las industrias de alta tecnología y la fabricación de alta gama también han atraído cada vez más inversiones extranjeras.

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