En las escuelas chinas se aprende que la civilización del país tiene 5.000 años de antigüedad, aunque sea difícil demostrarlo. Ahora, un objeto de jade encontrado en las ruinas de la ciudad de Liangzhu, en Hangzhou, provincia de Zhejiang, da una respuesta: de acuerdo a la datación de carbono, el objeto de 6,5 kilos, con un diseño decorativo exquisito y de símbolos sagrados, tiene 5.300 años.
El “Rey de los Cong” es uno de los adornos más grandes y complejos de todos los cong de Liangzhu, que es un tipo de pieza de jade de forma externa cuadrada, con un espacio vacío en forma de tubo circular en el medio.
En la actualidad, la pieza ha ganado un mayor reconocimiento global, ya que las Ruinas Arqueológicas de la Ciudad de Liangzhu ingresaron en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO el 6 de julio durante la 43º Sesión del Comité de Patrimonio Mundial en Baku, Azerbaijan, transformándose en la número 55 de China en la lista.
Sin embargo, el sitio ofrece mucho más que objetos de jade. El área central, que se extiende 14,3 km2 en el distrito Yuhang de Hangzhou, incluye las ruinas de una ciudad y 11 embalses y varios cementerios, todos de alrededor de 5.000 años de antigüedad. “Las ruinas arqueológicas de Liangzhu (3300 a 2300 a.c.) revelan un estado regional primitivo, basado en el cultivo de arroz, con un sistema de creencia unificada, a fines del neolítico en China”, señaló el Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO. “Estas ruinas son un ejemplo excepcional de la civilización urbana primitiva expresada en monumentos de barro, planificación urbana, un sistema de conservación del agua y una jerarquía social evidenciada en las sepulturas diferenciadas de los cementerios dentro de la propiedad”.
De acuerdo a estudios conducidos por Liu Bin, director del Instituto Provincial de Arqueología y Reliquias Culturales de Zhejiang, la sección interna de las ruinas de la ciudad antigua abarca 2,8 km2, aproximadamente cinco veces el área de la Ciudad Prohibida en Beijing, y la ciudad exterior se extiende 6,3 km2. Liu sostuvo que era el sitio de ruinas más grande de su período que se haya encontrado en China y que fue también una de las ciudades más grandes del mundo en aquellos días.
En el centro de la ciudad interior de Liangzhu se encuentra Mojiaoshan, un sitio adosado de forma artificial que cubre casi 300.000 metros cuadrados. Las bases de 35 casas han sido desenterradas en la terraza, que está de 12 a 16 metros por encima del suelo. “Esto fue probablemente el sitio de un complejo de palacios donde vivían los principales gobernantes”, señaló Liu.
El equipo de Liu utiliza un drone y un mapa satelital de detección remota para esbozar el terreno y diseño de la ciudad. “A veces, nos paramos en la terraza del centro e imaginamos que somos reyes de aquella época. Nos preguntamos cómo diseñaríamos la ciudad”.
En 2007, una obra de excavación destapó paredes de la ciudad enterradas que tenían un ancho de entre 20 y 100 metros, con bases de piedra. “Nuestro conocimiento de la ciudad de Liangzhu ha mejorado continuamente debido a los estudios arqueológicos progresivos”, sostuvo Liu. “Después de años de investigación en el área, conectamos los lugares específicos para formar un cuadro completo”.
Chen Tongbin, director del Instituto de Historia de la Arquitectura, afiliada al Grupo de Investigación y Diseño de Arquitectura de China, estima que se utilizaron 10 millones de metros cúbicos de tierra para construir la ciudad de Liangzhu y el sistema de embalses. Chen es el autor principal del pliego para las Ruinas Arqueológicas de la Ciudad de Liangzhu que busca el rango de Patrimonio Mundial. “La construcción en Liangzhu fue excepcionalmente masiva y debe haber necesitado 4.000 personas trabajando durante una década”.
En 1936, durante una investigación arqueológica en Liangzhu, en Yuhang, se excavaron más de 10 sitios neolíticos. Algunos sitios similares fueron encontrados en la década de los 50 cerca de la provincia de Jiangsu y Shanghai alrededor del lago Taihu. Para describirlos, los arqueólogos crearon el término “Cultura Liangzhu”.
En 1986, se celebró en Hangzhou un simposio que marcaba el 50º aniversario del descubrimiento de la Cultura Liangzhu. Como anfitriones, Liu y sus colegas necesitaban algo importante para decir en ese encuentro. Después de todo, ellos provienen del “hogar” de la Cultura Liangzhu. Durante la construcción de una fábrica en un sitio en Fanshan, se informó que había enterrada una supuesta ruina arqueológica. Liu se dirigió allí para poner el descubrimiento a prueba. Allí se desenterró el “Rey de los Cong”. En el cementerio de Fanshan, se encontraron 11 tumbas que contenían 1.200 objetos, el 90 % de ellos de jade. “Estos descubrimientos lanzaron una nueva era”, sostuvo Liu. “El símbolo en estos objetos nos ayudó notablemente a conocer el significado cultural del jade en aquel tiempo”.
El símbolo, una divinidad con forma humana con máscara de animal, predomina en los objetos de jade sepultados en las tumbas de la Cultura Liangzhu. El culto a esta divinidad nunca cesó en su historia de 1.000 años. “A diferencia de la mayoría de los tótems antiguos, que eran meramente animales o signos naturales, los de Lianzhu muestran que las personas intentaron conquistar la naturaleza”, sostuvo Liu.
Al comparar los símbolos encontrados durante años en sitios relacionados con la Cultura Liangzhu, los arqueólogos descubrieron que aquellos con características humanas eventualmente reemplazaron los motivos de animales. “El jade es un indicador de la posición social de las personas y no se utiliza solo para decorar. Representa un ámbito con una autoridad combinada de divinidad y realeza”. Por ello, piensa que el “Rey de los Cong” pertenecía a un gobernante de primer nivel, probablemente también un jefe religioso.
Además de cong, los objetos ahuecados con forma de disco llamados bi que representaban la elegancia de las mujeres, junto con artefactos en forma de x llamados yue, que eran símbolos de poder, también son objetos típicos de Liangzhu. Más adelante, demostraron ser claves para los rituales en la antigua China.
Liangzhu significa isla hermosa en chino, y su cultura estaba estrechamente conectada con el agua. Por ejemplo, de los nueve sitios de patrimonio encontrados en la puerta de la ciudad, ocho fueron construidos sobre el agua y la investigación de 2010 a 2016 reveló un sistema complejo de embalses. Wang Ningyuan, un investigador del Instituto Provincial de Arqueología y Reliquias Culturales de Zhejiang, señaló: “Este sistema de conservación de las aguas fue crucial para la gente de la ciudad de Liangzhu. No solo controlaba las inundaciones, sino que, en una época sin vehículos ni caballos domesticados, las vías fluviales constituían el modo principal de transporte para los residentes”.
Las vías fluviales en el área montañosa no podrían haber sido capaces de llevar grandes embarcaciones pero el agua era almacenada en un reservorio artificial, estimado en 13 km2, aproximadamente el doble del tamaño del lago oeste en Hangzhou, sostuvo Wang. Algunas partes del reservorio todavía se utilizan.



