Progreso

Qué impulsa el éxito del PCCh

Xi Jinping ha sido el líder del PCCh desde 2012 y sus valores y objetivos de toda la vida guían la continuación del exitoso sistema de gobierno del Partido que es esencial para lograr la revitalización nacional de China

La República de Platón, que es la base del pensamiento político occidental, es la clave para que los extranjeros entiendan la China de hoy. La república que Platón imaginó hace más de 2.300 años es algo similar a la República Popular China. El partido gobernante de China puede llamarse el “partido guardián” debido a sus similitudes con los “guardianes” que gobernaron la república ideal que concibió Platón. El Partido Comunista de China (PCCh) fundó la República Popular China y ha llevado a China a lograr un enorme progreso social y económico único en velocidad, tamaño e impacto global.

Xi Jinping ha sido el líder del PCCh desde 2012 y sus valores y objetivos de toda la vida guían la continuación del exitoso sistema de gobierno del Partido que es esencial para lograr la revitalización nacional de China. Xi emergió como líder de China con cerca de cuatro décadas de experiencia y evaluación constante en diversos roles gubernamentales en el sumamente competitivo sistema de capacitación y selección de liderazgo del Partido.

Es una señal de la eficacia del proceso de selección de liderazgo del Partido que los valores y objetivos personales de Xi ejemplifiquen el tipo inusual de gobernante-filósofo, ya que busca institucionalizar los ideales y objetivos pragmáticos que manifestó en sus primeros artículos durante su labor como funcionario de gobierno de bajo rango y en sus libros como líder del país sobre la gobernanza de China en cuatro volúmenes.

Mi nuevo libro, China in 2049: The Meaning of Xi Jinping, presenta mi análisis, como abogado, empresario y politólogo formado en Occidente, sobre la importancia de los valores y las experiencias formativas de Xi detrás de su objetivo como líder de China que busca un futuro compartido constructivo para la humanidad.

El libro también explica por qué y cómo el crecimiento económico y la seguridad nacional de Estados Unidos y China deben y pueden alinearse para coexistir pacíficamente. Mi objetivo es ayudar a los políticos de los dos países a encontrar un futuro compartido constructivo en lugar de catastrófico.

Un amigo chino me preguntó una vez cuál es, desde mi punto de vista, como extranjero, el cambio más importante en China. Mi respuesta fue: “La gente en China se ha vuelto más segura”.

El pueblo chino ha pasado de la timidez y la incertidumbre sobre su posición en el mundo a la confianza y el orgullo por lo que China ha logrado en poco más de cuatro décadas, algo que ningún otro país ha sido capaz de hacer.

El orgullo del pueblo chino por su país está justificado, porque el Partido ha impulsado a China a una posición de liderazgo mundial, acorde con su poder económico y población, que comprende más del 20 % del total mundial.

La política gubernamental del Partido centrada en el pueblo ha permitido que China pase de ser uno de los países más pobres a convertirse en la segunda economía más grande del mundo.

Muchos estadounidenses solían decir que el sistema de gobierno dirigido por un solo partido de China, el socialismo con peculiaridades chinas y la economía china dominada por empresas estatales fracasarían, porque los legisladores de China no están haciendo lo que Estados Unidos cree que deberían. Pero China no puede, no desea ni debe copiar los sistemas de gobierno y la gestión económica de otros países. Los sistemas político y económico de China no están fallando. Por el contrario, la dirección del Partido está permitiendo que China se convierta en la mayor economía del mundo.

El partido centenario de China se adapta rápidamente a las circunstancias cambiantes y es capaz de formular e implementar con éxito políticas económicas, sociales y de seguridad nacional a largo plazo. El PCCh ha permitido al país practicar el socialismo con peculiaridades chinas, aumentar el ingreso per cápita de China de u$s 50 a más de u$s 10.000 y sacar a cerca de 800 millones de personas de la pobreza extrema. Estos logros sustentan la legitimidad del Partido.

China tiene una población de más de 1.400 millones y EE. UU., 334 millones. Por lo tanto, la estabilidad económica y la seguridad nacional de EE. UU. dependen de que los estadounidenses acepten y comprendan la realidad del éxito del PCCh y de que los legisladores de EE. UU. sean recíprocos con la política de coexistencia pacífica del PCCh.

* El autor es presidente de America-China Partnership Foundation. Esta es una versión resumida de un artículo publicado en China Daily. Las opiniones no reflejan necesariamente las de China Daily.

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