Productos de exportación

Pequeños juguetes hacen realidad grandes sueños de progreso

Yunhe, el condado que frecuenta las listas de lugares recomendados para visitar en China,es un tesoro oculto de juguetes de madera

Al llegar a Yunhe, un pequeño condado en la ciudad de Lishui, provincia de Zhejiang, uno no puede evitar preguntarse si ha entrado en una pintura de ensueño, con el río Oujiang serpenteando a través de sus brumosas montañas, colinas y valles.

Yunhe, que significa nubes serenas, es famoso por su asombroso paisaje, en particular sus antiguas terrazas de arroz, que han sido el hogar de agricultores desde principios de la dinastía Tang (618-907). El condado frecuenta las listas de lugares recomendados para visitar en China.

Pero en esta localidad hay mucho más que belleza natural. También es un tesoro oculto de juguetes de madera.

Los parques culturales y de diversiones con temática de juguetes de madera se alinean en las calles principales, las tiendas que venden estos productos están en todas partes, los niños se familiarizan con este tipo de juego fabricado localmente en el jardín de infantes como parte de la educación preescolar, los hoteles y las casas de familia suelen ofrecerlos, e incluso las calles, las luces, las paradas de autobús y los peajes de las autopistas del condado están construidos en forma de juguetes y castillos de ese material.

Yunhe, conocida como la ciudad natal de los juguetes de madera de China, cuenta con 1.093 fabricantes que producen miles y miles de estos artículos cada año. De hecho, ocupa el 56 % del mercado de China y el 40 % del total del mundo. Estos productos se exportan a 76 países y regiones, incluidos Estados Unidos y Europa.

Para un lugar con una población de poco más de 130.000 habitantes, no es un logro menor. Y se dice que el éxito se debe en gran medida a un hombre de la aldea de Chishi.

“Mi abuelo, que entonces tenía 44 años, fue a Shanghai en 1972 en busca de un mercado de juguetes de madera y, cuando regresó, trajo varios ejemplares”, comentó He Bin, de 44 años, director de Zhejiang Hexin Toys.

Después de 18 meses de ensayos repetidos en su sencillo taller, su abuelo He Shouzhen produjo con éxito un lote de trompos, castañuelas y yoyos, que luego se vendieron a Japón a través de una empresa comercial en Shanghai.

Alentados por su logro, los aldeanos de la zona se dedicaron a fabricar juguetes de madera, una artesanía local que nació en las dinastías Ming (1368-1644) y Qing (1644-1911).

El año pasado, los juguetes de madera de Yunhe generaron ingresos por 9.190 millones de yuanes (U$S1.360 millones) y más de 31.000 personas, una cuarta parte de su población, trabajaban en las empresas manufactureras del condado.

En 2007, Que Weiping se mudó de una aldea montañosa en Yunhe al área urbana, y comenzó transportando juguetes de madera. En 2010, cuando Que se familiarizó con el diseño, la producción y la comercialización, entre otros procesos, de estos productos, decidió fundar su propia empresa.

Después de tres años de arduo trabajo, Que creó su propia marca y luego lanzó sus obras en línea. Ahora dirige un equipo de unos 500 empleados y su empresa fabrica unos 1.000 artículos, con un ingreso anual por ventas de 200 millones de yuanes.

“En Yunhe, mi historia no es una excepción”, señaló Que, ya que muchos más como él trabajan duro para tener una vida mejor y hacer realidad su sueño de prosperidad mediante la producción de pequeños juguetes de madera.

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