Apertura del mercado

Ofreciendo productos de alta gama al mundo

Empresas chinas emprendedoras recurren a nuevos sectores en el extranjero para crecer

Durante años, las empresas chinas se han destacado en el extranjero por emprender proyectos energéticos y de construcción a gran escala, pero ahora están ajustando sus estrategias para adaptarse mejor al entorno en evolución. Su enfoque se centra en generar ingresos a través de proyectos comerciales de mayor valor y más acordes con el panorama cambiante.

Por ejemplo, igual que los fabricantes multinacionales de vehículos automotores como General Motors de Estados Unidos y Stellantis NV de los Países Bajos revelaron recientemente planes para mejorar sus instalaciones de producción en Brasil y lanzar un vehículo híbrido en ese país a finales de este año, el fabricante chino BYD comenzó a construir nuevas plantas de producción en el estado brasileño de Bahía a principios del mes pasado.

La unidad de BYD en Brasil producirá vehículos eléctricos e híbridos, autobuses y camiones eléctricos y productos de baterías para los mercados locales y globales.

Se espera que la planta de vehículos automotores comience a operar a fines de este año o principios del próximo, informó el gobierno local. La capacidad de producción inicial se fija en 150.000 vehículos eléctricos e híbridos al año, con un potencial de ampliación hasta 300.000 unidades.

Reconociendo la necesidad de competir directamente con competidores nacionales e internacionales en los mercados extranjeros, Great Wall Motor Co Ltd, otro fabricante chino de vehículos automotores, comenzó a mejorar sus líneas de producción en su fábrica en el estado de San Pablo el año pasado. La empresa tiene previsto empezar a fabricar vehículos eléctricos a fines de este año.

Aunque los puertos, puentes, líneas ferroviarias e instalaciones relacionadas con la minería y la energía siguen demostrando las capacidades de las empresas chinas, cada vez más compañías se están expandiendo hacia sectores de manufactura de alta tecnología, negocios impulsados por la innovación, la energía limpia, la logística, el comercio electrónico transfronterizo y los servicios en el extranjero, señaló Lyu Yue, profesor de la Academia de Estudios de Economía Abierta de China, parte de la Universidad de Economía y Negocios Internacionales de Beijing.

La inversión directa no financiera en el exterior de China creció casi un 17 % interanual hasta 916.990 millones de yuanes (u$s 127.370 millones) en 2023, según datos del Ministerio de Comercio, y aquella en los países y regiones participantes de la Iniciativa de la Franja y la Ruta fue de 224.090 millones de yuanes el año pasado, un 28 % más que en 2022.

Guo Tingting, viceministra de Comercio, indicó que la colaboración de China con otros países seguirá expandiéndose, particularmente en la economía verde, la economía digital y la economía azul, durante los próximos años.

Se espera que los continuos esfuerzos de China por ampliar su apertura institucional y sellar acuerdos económicos y de libre comercio de alto nivel, junto con el rápido crecimiento de sus industrias de productos verdes con uso intensivo de tecnología, impulsen a sus empresas a invertir estratégicamente en nuevas plantas, servicios e instalaciones de innovación en los mercados extranjeros, sostuvo Zhao Ping, decano de la Academia del Consejo Chino para la Promoción del Comercio Internacional en Beijing.

“La reestructuración de la cadena de suministro global presenta oportunidades para que las empresas chinas alineen sus fortalezas con las demandas cambiantes del mercado. Las compañías chinas están demostrando una fuerte competitividad en sectores manufactureros como los vehículos de nueva energía, las baterías de iones de litio y los productos fotovoltaicos, lo que se traduce en una mayor aceptación de su participación por parte de numerosos países”.

El enfoque dinámico de inversión de las empresas chinas ha logrado avances globales significativos en áreas como el comercio de servicios, nuevos formatos de comercio exterior y el crecimiento digital y verde en los últimos años.

El comercio de servicios se refiere a la compra y venta de servicios. Según la definición de la Organización Mundial del Comercio, el comercio de servicios abarca áreas como el comercio, las comunicaciones, la construcción e ingeniería asociada, las finanzas, el entretenimiento, la cultura, los deportes, el turismo, la educación y el medio ambiente.

A medida que la tecnología china avanza rápidamente, las compañías del país, especialmente las privadas, se están embarcando en una nueva fase de expansión global, en la que la tecnología y las marcas chinas logran avances significativos en el extranjero y exploran nuevas oportunidades de crecimiento, señaló Lu Feng, profesor de economía en la Escuela Nacional de Desarrollo de la Universidad de Pekín.

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