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Los beneficios que traen las tecnologías chinas

Los países a lo largo de la Franja y la Ruta comparten los beneficios que traen las tecnologías chinas

Son bastante pequeñas y de forma irregular, pero eso probablemente no sea lo primero que uno note sobre las perlas de agua de mar que anidan en la mano de Shi Chengkai. Son los colores llamativos. Las perlas típicas que se venden en el mercado, grandes y redondas, vienen solo en blanco o negro.

“Estos colores (verde, rosa y morado) son todos naturales, se forman con el crecimiento de las perlas y no se desaparecen, sin importar cómo se las limpie”, indicó Shi, que comenzó a estudiar y cultivar perlas de colores en la ciudad de Beihai, Región Autónoma Zhuang de Guangxi, en la década de 1990.

En lugar de los métodos de teñido que alguna vez se usaron, Shi utiliza una biotecnología especial conocida como técnica de reproducción dirigida para cambiar el color del núcleo y la capa celular que se insertan en la ostra de perla Hepu. Los diferentes colores se forman naturalmente durante la secreción de proteínas de la ostra.

La perla Hepu, ampliamente conocida como la perla del sur, es considerada la mejor perla de China con una historia de cultivo que se remonta a más de 2.000 años. Lleva el nombre de su lugar de cultivo, el condado de Hepu en Beihai, una parada importante a lo largo de la antigua Ruta de la Seda marítima de China.

Esta tecnología ha sido identificada por el Departamento de Ciencia y Tecnología de la región como una primicia mundial y ganó el primer premio en la Distinción al Progreso de la Ciencia y la Tecnología de Guangxi en 2006.

Desde 2013, Shi, presidente de Beihai Yuanlong Pearl, ha estado ocupado llevando su tecnología de cultivo de perlas al extranjero y la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI, siglas en inglés) ha encendido sus ambiciones y ha puesto a su disposición el apoyo que necesita.

Los intercambios agrícolas y el comercio fueron elementos vitales de la antigua Ruta de la Seda y siguen siendo la base económica de los países que son parte de la BRI. Este legado perdurable hace de la agricultura un elemento esencial para la colaboración entre los países participantes.

En mayo de 2017, el Ministerio de Agricultura, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, el Ministerio de Comercio y el Ministerio de Relaciones Exteriores lanzaron un plan para la promoción conjunta de la colaboración agrícola como parte de la iniciativa.

El objetivo del plan es aportar la sabiduría china a la gobernanza mundial de la alimentación y la agricultura, permitiendo que el país transmita su experiencia a los países de la BRI para contribuir más al crecimiento agrícola y económico mundial.

También en 2017, Beihai Yuanlong Pearl y la Universidad de Malasia Sabah acordaron crear conjuntamente un laboratorio de mariscos basándose en la experiencia de China y Malasia. El proyecto tiene como objetivo establecer dos sitios experimentales, en la universidad y en Beihai. Malasia es uno de los 10 miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático y un participante importante de la BRI.

A través del laboratorio, los chinos y los malasios han comenzado a realizar investigaciones científicas sobre el cultivo, la selección y la reproducción de ostras, así como sobre la protección de especies de mariscos, además de la tecnología en ingeniería genética relacionada con las criaturas.

El laboratorio aprobó las autorizaciones reglamentarias a principios de mayo y se dio a conocer oficialmente. En el lado malasio de la operación, cinco académicos que aportan sus conocimientos y decenas de trabajadores locales se hacen cargo del trabajo de cultivo de ostras y tareas de mantenimiento en el sitio.

Esta colaboración, que integra la investigación de la industria y la academia, no solo garantiza un flujo de talento profesional, sino que también asegura que los resultados de la investigación científica puedan promover la mejora de la industria, sostuvo Shi.

En octubre de 2018, la compañía firmó un acuerdo con las autoridades pesqueras del estado de Sabah para promover y desarrollar la tecnología de cultivo de perlas en Malasia para beneficiar aún más a las personas de ambos países.

Más de 300 malayos han sido capacitados en las habilidades técnicas requeridas, lo que ha promovido enormemente el desarrollo de la industria de perlas de Malasia, señaló Shi.

El espíritu de cooperación se ha extendido a Filipinas. En abril de 2019, el Instituto de Oceanología de la Academia de Ciencias de China y el Campus de Iloilo de la Universidad de Filipinas firmaron un memorando de cooperación.

Según el acuerdo, las dos partes trabajarán juntas en acuicultura, biología marina, biotecnología, ecología marina, así como en investigación y desarrollo relacionados con el cultivo de algas marinas. También llegaron a un consenso sobre intercambios académicos y formación.

Vincent Martin, representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura en China y la República Popular Democrática de Corea, señaló que la BRI ha brindado inmensas oportunidades para que los países y regiones logren un desarrollo agrícola sostenible.

“China también cambió su patrón agrícola hacia prácticas más sostenibles a través de una serie de medidas de reforma de políticas, implementación de nuevas tecnologías e investigación en agricultura, que es importante no solo para China sino para el resto del mundo”, sostuvo Martin.

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