Aire puro

Los beneficios económicos de la captura de carbono

Muchos estudios demuestran que el bambú es una de las mejores plantas para reducir los gases de efecto invernadero, ya que captura grandes cantidades de carbono

Lo que más asombra a Ying Zhongdong en estos días es una maravilla local que convierte el aire en dinero. El aire puro en la zona boscosa de bambú cerca de la vivienda del agricultor en la provincia de Zhejiang no solo atrae a turistas de todo el país, sino que también ayuda a fortalecer la economía local.

Ying, jefe de la aldea de Dali en el condado de Anji de la ciudad de Huzhou, recibió recientemente casi 300.000 yuanes (u$s 47.000) en nombre de la aldea. Los ingresos no se obtuvieron con la tala de bambúes o de productos elaborados con ellos, sino que provienen de una de las propiedades únicas de los árboles de bambú, su capacidad para absorber carbono.

El área de más de 330 hectáreas de bambú en la aldea de Dali es solo una fracción de las 58.000 hectáreas de arboleda de bambú moso en el condado de Anji, conocida como una de las 10 principales áreas de cultivo de bambú del país.

Según las estimaciones, la capacidad de almacenamiento de carbono de estos bosques en Anji podría llegar a 1,34 millones de toneladas métricas y, con una gestión eficaz, podría capturar 340.000 toneladas de carbono al año.

Muchos estudios demuestran que el bambú es una de las mejores plantas para ayudar a reducir los gases de efecto invernadero, ya que captura rápidamente grandes cantidades de carbono y lo almacena como un poderoso sumidero. Al ser una especie de rápido crecimiento y capaz de desarrollarse en suelos degradados, el bambú es considerado una opción ideal para combatir el cambio climático.

En 2010, con la ayuda de la Universidad A&F de Zhejiang, el condado de Anji construyó lo que se considera la primera torre de observación de flujo de carbono de bambú moso del mundo, a fin de rastrear y calcular la capacidad de captura de carbono de los bosques de bambú locales.

En estos días, los residentes pueden disfrutar del valor ambiental y a su vez cosechar los beneficios económicos, gracias a un programa llamado “el banco Liangshan (dos montañas)”, una iniciativa que, a diferencia de los bancos tradicionales, busca integrar recursos ecológicos fragmentados y transformarlos en activos con valor monetario aprovechando las finanzas verdes, las actividades financieras y las inversiones que ayudan a asegurar el desarrollo sostenible.

Durante una visita al condado de Anji en 2005, el presidente chino, Xi Jinping, entonces secretario del Partido de la provincia de Zhejiang, propuso que “las aguas cristalinas y las montañas exuberantes son activos invaluables”. La idea se resume según su expresión en chino como “dos montañas”. De allí deriva el nombre del banco Liangshan.

En junio de 2020, se creó el primer banco de este tipo en Anji. El año pasado, el banco atrajo una inversión de aproximadamente 3.000 millones de yuanes para 22 proyectos, lo que generó un aumento en los ingresos de las aldeas del condado en más de 20 millones de yuanes y dio empleo a 2.160 residentes. Muchos lugares en Zhejiang y en toda China han seguido el ejemplo y han establecido sus propios bancos Liangshan.

De hecho, con el apoyo de esta entidad, se creó una plataforma de comercio de carbono en Anji en diciembre del año pasado. La aldea de Dali se convirtió en un pionero que se benefició de la plataforma.

“Nuestro objetivo es construir un mercado circular de comercio de carbono para promover la innovación ecológica de la industria del bambú y materializar el valor de desarrollo de alta calidad de los productos ecológicos”, sostuvo Chen Wei, presidente de Anji Construction Investment Group, que administra el banco Liangshan del mismo condado.

En el proceso, se utilizaron una serie de herramientas innovadoras de finanzas verdes.

Por ejemplo, las aldeas pueden acceder a un préstamo de bajo interés especialmente asignado para desarrollar bosques de bambú y cultivar sumideros de carbono, antes de venderlos a la plataforma de comercio de carbono. Dependiendo del financiamiento del banco Liangshan, la plataforma los intercambia con empresas que necesitan compensaciones de carbono. Las empresas que compran compensaciones de carbono tienen un descuento especial en los préstamos para tal fin, creando así un circuito de auto-reforzamiento.

También se ofrecen productos de seguros ecológicos para hacer frente a riesgos tales como fluctuaciones de precios y desastres naturales que pueden disminuir el valor o causar daños a los bosques de bambú.

“Con el dinero del ‘aire puro’ producido por el bambú, invertiremos más en el desarrollo mecanizado de los bosques de esta especie, lo que ayudará a los aldeanos a seguir aumentando sus ingresos”, señaló Ying, jefe de la aldea de Dali. Con el incremento de los ingresos, las localidades como Dali podrán cultivar más recursos verdes como el bambú, lo que contribuirá a que el país logre su objetivo de emisiones de carbono.

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