Arqueología

Las reliquias ofrecen un vistazo de la antigua civilización china

Un total de 13.000 reliquias, que incluyen fragmentos y algunas piezas rotas, aportaron nuevas pistas sobre la antigua civilización china

Durante una excavación arqueológica en el sitio de Sanxingdui en la provincia de Sichuan, se encontraron reliquias culturales de más de 3 milenios de antigüedad con formas previamente desconocidas, que parecen ser una parte misteriosa pero clave de la antigua civilización china.

Ran Honglin, un arqueólogo del proyecto, indicó que el Museo de Sanxingdui en la ciudad de Guanghan recuperó 3.155 reliquias culturales completas de seis fosas en el sitio, incluidos 1.238 artículos de bronce y 543 objetos de oro y 565 de jade.

Un total de 13.000 reliquias, que incluyen fragmentos y algunas piezas rotas, aportaron nuevas pistas sobre la antigua civilización del estado de Shu. Este antiguo estado dominaba lo que hoy es la provincia de Sichuan, pero aún falta documentación sobre el mismo.

El sitio de Sanxingdui, descubierto en 1929, ha sido clave para revelar el esplendor del estado perdido en la historia. En 1986, se hallaron accidentalmente en Sanxingdui dos fosas repletas de objetos de bronce, en particular máscaras y figurillas humanas de aspecto extraño, lo que atrajo la atención mundial hacia el sitio. Ahora, los arqueólogos creen generalmente que se han utilizado para ceremonias de sacrificio.

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Dos arqueólogos examinan una fosa de sacrificio en el sitio de Sanxingdui en Guanghan, provincia de Sichuan, en mayo. XIANG YU / PARA CHINA DAILY

Dos arqueólogos examinan una fosa de sacrificio en el sitio de Sanxingdui en Guanghan, provincia de Sichuan, en mayo. XIANG YU / PARA CHINA DAILY

En la última ronda de excavaciones, que comenzó en 2020, se encontraron otras seis fosas de sacrificio junto al par original. Ran, del Instituto Provincial de Investigación de Reliquias Culturales y Arqueología de Sichuan, sostuvo que los nuevos resultados de la datación por radiocarbono de unas 200 reliquias en las fosas muestran que se remontan a los años 1131 a 1012 a. C., hace unos 3.200 a 3.000 años, durante el período tardío de la dinastía Shang.

“El interrogante sobre su antigüedad, que nos venía inquietando hace 30 años, se ha resuelto”, señaló Ran.

Este año se siguieron desenterrando más máscaras de bronce cubiertas de oro y figurillas de diversas formas. Un exquisito altar de bronce y otros objetos ceremoniales hechos del mismo material y de jade realzan aún más los ritos religiosos del pueblo Shu.

Entre los hallazgos de los últimos meses se encuentran una rejilla que cubre un recipiente con forma de caparazón de tortuga, una figura humana con un cuerpo de serpiente que lleva en su cabeza un recipiente ritual conocido como zun y un objeto de bronce con forma de dragón con nariz de cerdo.

“Estos objetos presentan una mezcla de estilos locales típicos, así como los de las Llanuras Centrales de China en ese momento, lo que demuestra que, a través de una estrecha comunicación, la antigua cultura Shu se convirtió en una parte clave de la civilización china en una etapa inicial”, expresó Ran.

Los objetos no fueron lo único que asombró a los arqueólogos. En el sector noroeste del área de excavación, también se encontró recientemente una base arquitectónica de unos 80 metros cuadrados, que estaba rodeada por más fosas pequeñas.

Estas fosas quedaron esencialmente intactas después de que se excavaran algunos objetos, pero la compleja estructura de su arquitectura hizo que Ran especulara que podrían ser parte de una área grande de sacrificio junto con las ocho fosas encontradas anteriormente. Sin embargo, es demasiado pronto para concluir que se trata de un santuario, agregó.

Con la adopción de nuevas tecnologías, se logró un gran avance en el cuidado de objetos frágiles, como los 600 colmillos de marfil recuperados de las fosas, sostuvo Xie Zhenbin, conservador del instituto de Sichuan. El uso de técnicas de investigación y conservación de alta tecnología brinda nuevos descubrimientos a partir de los artefactos en los laboratorios. Por ejemplo, no se encontró evidencia física de seda de hace 3.000 a 4.000 años en el suroeste de China. Sin embargo, se descubrió que unos 20 objetos en Sanxingdui alguna vez estuvieron cubiertos de seda, lo que llenó un vacío en los estudios históricos.

La investigación de restos de plantas y animales entre las cenizas quemadas detectadas en las fosas también podría ofrecer una mayor comprensión del entorno natural de Sanxingdui en ese momento, señaló Xie.

“Damos la bienvenida a conservadores de todo el mundo para que se unan a nuestro trabajo en Sanxingdui. La investigación interdisciplinaria puede ayudarnos a explicar mejor el valor de las reliquias y así reconstruir una imagen de la civilización antigua china”.