Un sitio del patrimonio mundial de la UNESCO en la actualidad, el antiguo pueblo de Pingyao en la provincia de Shanxi constituyó la columna vertebral económica de China durante la dinastía Qing (1644-1911). El pueblo albergó la primera piaohao (casa de cambio) del país que financió el imperio cuando toda la contabilidad se realizaba en papel y la única forma de calcular números era el ábaco.

En la China imperial del siglo XIX, los comerciantes expertos en negocios de Shanxi hacían sentir su presencia en Japón y Corea en el este, Rusia en el norte y otros países en el sur. Pero tenían que depender de los guardias de seguridad para transferir de un lado a otro su riqueza financiera medida en oro y plata. El método era muy arriesgado, lo que dio origen al piaohao.

El banco de Rishengchang, que significa “prosperidad del amanecer”, se fundó en 1823 y se convirtió en el prototipo del primer sistema financiero de China, ofreciendo servicios de remesas y préstamos, y aceptando depósitos. Incluso contaba con una bóveda subterránea de gran capacidad.

En su apogeo, el banco Rishengchang tenía más de 30 sucursales en todo el país, con negocios que se expandieron en el extranjero, llegando hasta Europa y Estados Unidos. Más de un siglo después, en 1932, la casa de cambio detuvo sus operaciones, pero su conservada antigüedad hoy en exhibición pública continúa fascinando a todo el mundo.

El antiguo edificio de Rishengchang era de estilo tradicional y constaba de pasillos y patios abiertos. Jia Weixing, un guía del museo, usa un traje tradicional y se sienta en un escritorio en una de las esquinas de un patio, que ahora es un museo.

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Jia Weixing, un guía del museo de Rishengchang, con un traje tradicional, recrea la transacción realizada hace 200 años. SHI YAOCHEN / PARA CHINA DAILY

Jia Weixing, un guía del museo de Rishengchang, con un traje tradicional, recrea la transacción realizada hace 200 años. SHI YAOCHEN / PARA CHINA DAILY

Durante una década, el trabajo de Jia ha sido anotar el nombre, la dirección, el “intercambio de plata” y otros detalles de los visitantes en un billete teñido de amarillo, que luego se dobla cuidadosamente en un sobre, recreando la seriedad de las transacciones realizadas hace 200 años.

Las historias sobre el antiguo banco de Shanxi han cautivado a residentes, turistas, cineastas y economistas por igual. La película épica histórica Baiyin Diguo (El imperio de plata) de 2009 es un drama fascinante sobre el rico clan bancario de Pingyao. Ganó premios en el 29º Festival Internacional de Cine de Hawái y en el 12º Festival Internacional de Cine de Shanghai.

En su libro Chinese Currency and Banking (La moneda y banca de China), publicado en 1915, el erudito indio Srinivas Ram Wagel escribió que los métodos modernos de letras de cambio y descuento fueron propuestos por primera vez por el banco de giro en Shanxi. La gente ya no necesitaba llevar dinero, escribió, ya que la letra de cambio de Pingyao no podía falsificarse.

Según Jia, había al menos cinco marcas en la letra de cambio para garantizar la autenticidad, al igual que los patrones en los billetes de hoy. Había sellos y pruebas de escritura a mano. Los caracteres chinos de Rishengchang se imprimían como marcas de agua en las cuatro esquinas del billete para una mayor autenticación. “El piaohao también encriptaba sus billetes con códigos compuestos por caracteres chinos, que se cambiaban regularmente para reforzar la seguridad”, indicó Jia.

Peng Ke’er colaboró con esta nota.

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