“Ah-oh”, grita Juele a lo lejos, seguido de la palabra ewenki emege, que significa “vuelve”. Es un sonido largo y agudo que resuena a través de los árboles. El hombre de 39 años viste ropa de piel de animal que heredó de sus antepasados ewenki de Aoluguya mientras busca y llama a su manada de renos en los bosques y campos nevados de las montañas del Gran Hinggan. Después de cada llamado, se quedará quieto y esperará la reacción de los renos. Si lo escuchan, correrán hacia él y las campanillas alrededor de sus cuellos sonarán.
La tribu de renos en las montañas profundas
En una granja que pertenece a la oficina forestal de Jinhe, que se encuentra a más de 80 kilómetros de la ciudad de Genhe, Región Autónoma de Mongolia Interior, Juele cría más de 60 renos bajo el método tradicional del pueblo ewenki de Aoluguya. Deja que los renos se alimenten y deambulen libremente por el bosque. Cada dos o tres días, camina a través de la espesa nieve y se adentra en el denso bosque para encontrar a su manada.
“Como la ecología está mejor ahora que en años anteriores, en el bosque, los animales feroces como osos, linces y lobos se han vuelto más audaces, así que tengo que venir seguido para ver si los renos se han encontrado con algún depredador”, comentó Juele.
La palabra “ewenki” se refiere a “gente que vive en las grandes montañas y bosques”, y “aoluguya” es una palabra ewenki que significa “un lugar con frondosos bosques de álamos”.
Los ewenki de Aoluguya es la última tribu de renos y el único grupo étnico criador de renos en China. En 2003, se mudaron de las montañas a la ciudad de Genhe, pero la cultura tradicional se transmite gracias a los esfuerzos de protección del país.
Los renos viven en el denso bosque en el interior de las montañas del Gran Hinggan, que se encuentra a más de 10 kilómetros del pueblo más cercano.
Genhe es conocido como “el polo frío de China”, donde la temperatura en invierno a veces puede caer por debajo de los 50 ºC. Para la mayoría de las personas, pasar unos minutos expuestos a esta temperatura sería peligroso. Pero los ewenki de Aoluguya, como Juele, a menudo caminan varios kilómetros a través de la nieve hasta las rodillas para encontrar su rebaño.
El gobierno ha hecho un gran esfuerzo para mejorar la vida de los residentes locales. Se les ha dado alojamiento gratuito después de mudarse de las montañas a la ciudad. En el hábitat de los renos, se proporcionan caravanas con buen aislamiento, las cuales parecen pequeñas casas sobre ruedas que pueden ser remolcadas por un vehículo, para facilitar que la gente ewenki de Aoluguya reubique a sus renos. Además, el gobierno está desarrollando el turismo para aumentar sus ingresos.
Xinhua colaboró con esta nota.



