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La apertura se mantiene como la piedra angular

El presidente Xi Jinping enfatiza la importancia de desarrollar la colaboración con socios en todo el mundo

Hace cuarenta años, China creó cuatro zonas económicas especiales en las ciudades costeras del sureste de Shenzhen, Zhuhai y Shantou, en la provincia de Guangdong, y Xiamen, en la provincia de Fujian, como parte de la campaña de apertura del país para fomentar la inversión extranjera e impulsar el crecimiento económico. Desde entonces, al adherirse a su política estatal clave de apertura, China se ha alineado con la globalización económica y se ha convertido en la segunda economía más importante del mundo.

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A medida que la pandemia de COVID-19 pareciera hundir a la economía mundial en la recesión, China sigue comprometida con ampliar la apertura para impulsar su crecimiento de alta calidad y promover la globalización y el desarrollo inclusivo.

Al hablar en un simposio sobre trabajo económico y social a fines de agosto, el presidente Xi Jinping destacó la importancia de la apertura de alto nivel en la colaboración y la competencia internacional y reiteró que la apertura sigue siendo la política fundamental de China. Subrayó la necesidad de colaborar con países, regiones y empresas que estén dispuestas a asociarse con China, incluidos estados individuales, socios locales y compañías de Estados Unidos.

Los observadores señalaron que la política constante de apertura de China es la clave para su desarrollo posterior a la pandemia y también inyectará mayor confianza e impulso en la economía mundial. Zhou Fangyin, presidente de la Facultad de Relaciones Internacionales de la Universidad de Estudios Extranjeros de Guangdong, indicó que mediante la colaboración bilateral y multilateral con más países, China utilizará sus medidas concretas de reforma y apertura para reducir el impacto de la antiglobalización causado por el unilateralismo y el proteccionismo, contribuyendo así a su crecimiento y brindando esperanza para la recuperación económica mundial de las consecuencias de COVID-19.

Una reciente reunión del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China delineó la temática de la política económica del país en base a las incertidumbres y problemas que pueden existir a mediano y largo plazo. Pidió un patrón de desarrollo de “circulación dual” en el que el ciclo económico local desempeñe el papel principal y el ciclo económico internacional siga siendo su extensión y complemento.

La política surge a medida que China busca utilizar su enorme mercado local y el potencial de la demanda interna para que los mercados nacionales y extranjeros puedan complementarse entre sí, mientras hace frente a un entorno externo caracterizado por un proteccionismo creciente, una recesión económica mundial y un mercado internacional en retroceso.

Es una opción estratégica que China ha adoptado para intensificar la coordinación del mercado nacional y el internacional a fin de que se complementen mediante reformas más profundas y una apertura de mayor nivel, señaló Huang Qifan, vicepresidente del Centro de China para Intercambios Económicos Internacionales. Dado el creciente proteccionismo y unilateralismo, así como el impacto del COVID-19 en la economía global, continuó Huang, cuanto más difícil es la situación que enfrenta China, más se compromete a expandir la apertura para crear nuevas perspectivas a partir de la situación cambiante.

Desde mayo se han implementado en China una serie de nuevas medidas de apertura, como la liberalización de la inversión extranjera en servicios financieros. El 1 de junio, el país dio a conocer un plan maestro para el puerto de libre comercio de Hainan, que incluye cero aranceles sobre bienes específicos, tasas impositivas más bajas y un sistema impositivo simplificado. Una vez que comience a funcionar, el puerto se convertirá en otra puerta abierta para que China interactúe con el mundo.

La tercera Exposición Internacional de Importaciones de China, que se celebrará en Shanghai en noviembre, se considera una señal del firme compromiso de China con el desarrollo a través de la apertura. Atrajo más registros de compañías de renombre en comparación con el año pasado, lo que demuestra la confianza de las empresas globales en el crecimiento económico y las perspectivas de China.

A la vez que ha intensificado sus esfuerzos para abrir su mercado, optimizar la apertura e intensificar la cooperación bilateral y multilateral, China también ha hecho mucho para mejorar el entorno empresarial. Desde que se publicó la primera lista negativa de China para el acceso a la inversión extranjera en 2017, ésta se ha reducido progresivamente de 93 a 33 elementos. De hecho, el informe Doing Business 2020 del Banco Mundial clasifica a China en el puesto 31; hace dos años ocupaba el puesto 78. Durante dos años consecutivos, China ha estado en la lista de las 10 economías en las que el clima de negocios registra mejoras.

Según un estudio reciente realizado por el Ministerio de Comercio, el 99,1 % de las empresas con financiación extranjera indicó que seguirían invirtiendo y operando en China. Una encuesta publicada recientemente por el Consejo Empresarial Estados Unidos-China también halló que las medidas de China para expandir la apertura y optimizar su entorno comercial han brindado una mayor comodidad a las empresas extranjeras.

Sin embargo, los analistas sostuvieron que la política de “Estados Unidos primero” del Gobierno estadounidense y las crecientes tensiones entre China y Estados Unidos representan un riesgo para los esfuerzos de los países por trabajar juntos para salir de la recesión económica mundial. Zhou afirmó que desvincularse de China, como proponen algunos políticos estadounidenses, no puede reducir el impacto de la globalización en las estructuras económicas de los países ni resolver problemas relacionados con la distribución de intereses, sino que empeorará la situación.

Michele Geraci, ex subsecretario del Ministerio de Desarrollo Económico de Italia, señaló que en la situación actual la desvinculación parcial o una desaceleración de la globalización puede ser un resultado realista, pero esto no traerá beneficios a largo plazo.