Li Mei estaba en medio de una frase cuando extendió la mano sobre la mesa, tomó un objeto que parecía una varilla envuelta en papel colorido fuertemente plegado y lo giró.
Juguete ancestral reaviva su magia
Con solo papel y varillas, una artesanía centenaria sigue cautivando las miradas

Li Mei exhibe el fanlihua, transformando este juguete tradicional de papel en distintas figuras. PARA USO DE CHINA DAILY.
El objeto se desplegó formando una esfera perfecta. Otro giro dejó a la vista tres orbes más pequeños. Cada movimiento generaba una figura distinta, incluidas una flor, una corona y la boca abierta de un león. En total hay 20 formas distintas.
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“Cada vez que lo muestro, basta con un solo movimiento para dejar a la gente maravillada”, sostuvo Li. “Quieren saber cómo funciona y enseguida quieren probarlo ellos mismos”.
Li, de 36 años, es heredera representante del arte del fanlihua, o flores de papel transformables, una artesanía tradicional china con más de 300 años de historia. Exprofesora de inglés con más de una década de experiencia en el aula, abandonó la docencia para dedicarse a preservar este juguete tradicional.
El fanlihua tuvo su origen en Beijing y se extendió por todo el país, pero Li se sorprendió al comprobar que prácticamente había desaparecido en su lugar de nacimiento.
La tradición se mantuvo viva en el taller familiar de su esposo, ubicado en la provincia de Shandong. El suegro de Li y su hermano mayor dedicaron décadas a esta artesanía, pero estaban por jubilarse. Su retiro habría dejado sin trabajo a los empleados veteranos del taller.
“Los materiales no son más que papel y varillas, pero las piezas que se pueden crear con ellos son hermosas a la vista y muy divertidas de manipular”, afirmó Li. “Sería una lástima que algo así desapareciera”.
En 2023, llevó el fanlihua a una feria de templos de Beijing para evaluar el interés del público. Los visitantes mayores reconocieron el juguete de su infancia, mientras que los jóvenes se sintieron atraídos por sus transformaciones. La respuesta recibida le confirmó que esta artesanía aún tiene futuro.
Li empezó a presentar esta artesanía en los mercados de Beijing. Muchos visitantes extranjeros la compran por ser compacta, económica y fácil de transportar de vuelta a sus países. Su dominio del inglés le permite explicar el significado cultural de sus diseños, como el dragón chino, al que distingue de los aterradores dragones de las historias occidentales.
Los compradores chinos también adquieren varias piezas a la vez para regalarlas a sus parientes y amigos en el extranjero. Para Li, estos intercambios demuestran que el fanlihua puede viajar no solo como juguete, sino también como un pequeño fragmento de la cultura china.
Para Li, esta artesanía no requiere materiales elaborados ni tecnologías complejas para cautivar a las personas. Su fuerza reside en la sorpresa de la transformación, así como en la calidez que emana de todo aquello hecho a mano.
“Si logramos dar a conocer esta artesanía exclusivamente china a más amigos extranjeros, confío en que apreciarán la sabiduría sencilla que hay detrás de ella, al igual que nosotros”, afirmó.
Por CHEN XUE y XIONG XINYI.