Maestra de música

Homenaje final a una inspiración para los niños

Deng Xiaolan enseñó música en una aldea rural de la provincia China de Hebei como voluntaria, falleció en el Hospital Tiantan de Beijing a la edad de 79 años

Durante 18 años, después de haberse jubilado, Deng Xiaolan enseñó música en una aldea rural de la provincia China de Hebei como voluntaria. Su enseñanza inspiradora y el entusiasmo y talento de sus alumnos llevaron a los niños a cantar el himno olímpico en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno de Beijing el 4 de febrero. Siete semanas después, Deng falleció en el Hospital Tiantan de Beijing a la edad de 79 años.

Su compromiso con los niños del área rural se remonta a su padre, quien fue ex presidente del Diario Jinchaji, un periódico con sede en la aldea de Malan en el condado de Fuping, provincia de Hebei, uno de los predecesores del Diario del Pueblo.

Deng nació en 1943, un año en el que los horrores de la guerra asolaron la aldea y 19 lugareños fueron ejecutados por negarse a divulgar información sobre el periódico. En 2003, cuando regresó a la aldea con ex miembros del Diario Jinchaji para rendir homenaje a los mártires, quería cantar con un grupo de niños locales que asistió a la ceremonia, pero ninguno de ellos se sabía las famosas canciones que nombró. Incluso cuando preguntó si podían cantar el himno nacional, solo dos chicos levantaron la mano.

“Me encanta la música”, señaló Deng en una entrevista con Phoenix TV. “Si no fuera por este arte, la vida sería muy insulsa, ya que la música es una parte colorida de nuestra existencia”.

“Mis padres vivieron y pelearon aquí cuando eran jóvenes y querían que los lugareños tuvieran una vida feliz. Me entristeció mucho que los niños locales no pudieran cantar, así que pensé que si tenía la oportunidad les enseñaría cómo hacerlo”, agregó.

A partir de 2004, Deng comenzó a viajar 600 kilómetros desde Beijing hasta la aldea para hacer exactamente eso. La enseñanza comenzó con la teoría musical básica, como las escalas, y más tarde les instruyó a tocar instrumentos, incluidos el violín, el teclado y el acordeón. En 2013, organizó un festival de música infantil en la aldea que se convirtió en un evento recurrente donde los niños podían presentarse. “Lo único que deseaba era que pudieran cantar y encontrar la felicidad en la música”, sostuvo Deng.

Para la ceremonia de apertura de la gala deportiva en febrero, 44 niños de la aldea de Malan y pueblos vecinos del condado de Fuping formaron el Coro de Flores de Malan y cantaron el himno olímpico en griego.

“En los últimos 18 años de su vida, nuestra madre dedicó la mayor parte de su tiempo y energía a la educación musical de los niños de Malan, lo que le trajo alegría y satisfacción”, escribieron su hija y su hijo en un obituario. “El himno olímpico cantado por el Coro de Flores de Malan fue muy aclamado, lo que llevó su alegría a otro nivel. Es el mayor consuelo para nosotros que ella haya dejado este mundo en paz estando en la cima de su vida”.

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