Intercambio cultural

Hilos textiles que crearon un vínculo irrompible

Un periodista argentino tiene la misión de garantizar que sus compatriotas reciban una imagen precisa de China

En 1954, un grupo de técnicos de China se embarcó en un viaje de tres meses a través del océano hasta Argentina, a 20.000 kilómetros de distancia, con la misión de instalar una fábrica textil. Entre ellos se encontraba Wu Zhuojun, un joven de la provincia de Guangdong, que aspiraba a iniciar una nueva vida en el lejano país sudamericano. Se sumergió en la cultura local y se casó con una joven argentina. Décadas más tarde, su hijo recorrió el mismo camino a la inversa, volando más de 30 horas hasta la tierra natal de su padre, convirtiéndose en un puente entre dos naciones.

Gustavo Ng, nacido en San Nicolás en 1962, sostuvo que siempre sintió curiosidad por China, generada en parte por su reflejo en el espejo y su apellido, Ng o Wu.

Sin embargo, no fue hasta la fundación de la revista Dang Dai (expresión china que significa la época contemporánea) que realmente comenzó su profunda conexión con China.

Mientras Ng, periodista durante muchos años, y otros dos colegas experimentados observaban la creciente influencia global de China y su floreciente relación con Argentina, fundaron en 2011 Dang Dai, que se convirtió en el único medio dedicado a cubrir China en el país.

La revista, que se publica ininterrumpidamente desde hace más de 12 años, comprende una edición impresa, un sitio web de noticias continuamente actualizado y una newsletter semanal, dirigida a argentinos involucrados con China o simplemente interesados en ella, incluidos empresarios, funcionarios gubernamentales, académicos y aquellos que aprenden chino. “Hacemos todo lo posible para brindarle a nuestra audiencia una imagen precisa de China a través de los ojos argentinos”.

En 2015, Ng se dio cuenta de su deseo de ahondar en su pasado chino en persona. “Volví a la aldea donde nació mi padre y me contacté con parientes lejanos, que me llevaron a las tumbas de nuestros antepasados”, recordó.

“Si hasta ese momento de mi vida no había conseguido saber mucho de mi parte china, en ese viaje mi sangre volvió a su origen, llevándome a mí con ella. Pude establecer, dentro de mí, el contacto entre China y Argentina que venía trabajando como periodista”, comentó Ng sobre esa experiencia.

Mientras se familiarizaba con sus raíces, se embarcó en una aventura que duró dos meses, recorriendo más de 20 ciudades en tren para adquirir un profundo conocimiento de China.

“Me sorprendió lo amables que son los chinos, y más aún la civilización que encontré”, señaló. “China representa más que solo una nación; encarna una civilización con diversos grupos étnicos. Dentro de sus fronteras estos grupos étnicos coexisten armoniosamente, formando una China unificada”.

Desde entonces, Ng ha visitado China ocho veces más, y son las áreas tibetanas del oeste del país, incluyendo la Región Autónoma de Xizang y las prefecturas o los condados autónomos tibetanos en las provincias de Sichuan, Yunnan, Qinghai y Gansu, las que le han dejado una impresión muy duradera y se han convertido en una temática importante de sus escritos y fotografías en Dang Dai.

Entre las imágenes, se destaca una serie mostrando lo que presenció durante una visita en 2018 a Yushu, una ciudad en la provincia de Qinghai, donde más del 90 % de la población es tibetana, y que fue devastada por un terremoto en 2010.

“Hoy es un paisaje en que todo lo antiguo se presenta con forma del futuro, porque el Gobierno central reconstruyó cada edificio derrumbado por el terremoto. Hizo un museo gigante, hoteles, barrios de viviendas, una Plaza del Pueblo descomunal, convirtió en paseos las costas del arroyo que atraviesa la ciudad, estableció áreas comerciales para el turismo y también reconstruyó el Monasterio de Jiegu, que desde la altura domina toda la ciudad”, escribió Ng en una edición de Dang Dai.

El desarrollo de las áreas tibetanas en China viene acompañado de un profundo respeto por su antigua cultura y religión, afirmó.

Como observador e investigador sobre cuestiones relacionadas con China durante más de 10 años, Ng elogia el éxito del país en la erradicación de la pobreza absoluta. “Con una quinta parte de la población mundial, China consiguió lo que casi ningún país consiguió. Esto marca un hito en la historia de China y de la humanidad en su conjunto. Es una gran contribución a la humanidad. No solo ha reducido el número de personas pobres en todo el mundo, sino que también brinda esperanza a los países que luchan contra la pobreza”, comentó.

Durante la última década, China no solo ha experimentado un rápido desarrollo sino que también ha desempeñado un papel crucial en la mejora de las condiciones de las naciones del Sur Global, señaló. “Al trabajar con países de Asia, África y América Latina, China ha generado beneficios económicos, ofreciéndoles oportunidades de mejora y progreso”.

Además de su papel como editor en jefe de la revista Dang Dai, Ng ha escrito varios libros relacionados con China, entre ellos 10.134 kilómetros a través de China, que relata su viaje inicial al país, y Todo lo que necesitás saber sobre China, coescrito con Néstor Restivo, otro fundador de Dang Dai.

El año pasado fue honrado con el Special Book Award del Gobierno chino, en reconocimiento a sus contribuciones a la promoción del intercambio cultural. “Recibí el premio en nombre de todos los argentinos que estamos trabajando por entender y comunicarnos con China”, expresó. “A los argentinos les interesa profundizar su comprensión de este país, dado que es nuestro segundo socio comercial y existe un enorme potencial de cooperación entre las dos partes”.

“Además, es un gran orgullo que tengo como descendiente de chinos. Este premio me alienta a dedicar toda mi vida profesional, como periodista y escritor, a fomentar la relación entre Argentina y China”, agregó.

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