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Ganancias construidas sobre bases sólidas

Medio siglo de observación califica a un experto australiano para aclamar el éxito de la nación

Mientras China se prepara para celebrar el centenario de la fundación del Partido Comunista de China, el sinólogo australiano Colin Mackerras dice que el país y su gente “tienen mucho para estar orgullosos”. “Mucho de lo que China ha logrado hoy se debe al Partido y su liderazgo”, afirma el profesor emérito de la Universidad Griffith desde su casa en el estado de Queensland. “Claro, hubo errores en el camino, pero ningún país es infalible”.

Mackerras, de 81 años, muestra una pasión por China y su gente, igual a la que tenía cuando llegó a Beijing, joven y casado, como profesor de inglés, procedente de la Universidad de Cambridge en 1964. Como extranjero que ha viajado mucho por China, ha visto, de primera mano, los cambios que hubo del presidente Mao Zedong al presidente Xi Jinping, y sus esfuerzos por construir un mejor entendimiento entre los dos países le han dado prestigio.

Cuando Xi pronunció su histórico discurso ante el Parlamento australiano el 17 de noviembre de 2014, notó la presencia de Mackerras entre los invitados que escuchaban el discurso. Desde aquel primer viaje en 1964, Mackerras visitó China más de 60 veces y nunca se cansó de presentar China a Australia y al mundo en general, basándose en su experiencia del desarrollo y progreso del país, sostuvo Xi.

Fue el Gobierno chino quien invitó al académico, que desde entonces ha escrito muchísimo sobre China, incluidas su cultura, ópera y minorías, e imágenes occidentales de China. “Mirando hacia atrás, cuando mi esposa y yo llegamos por primera vez en 1964, el cambio ha sido asombroso”, dijo. “Las personas que conocimos en ese entonces y de las que hemos seguido siendo amigos están mucho mejor hoy... mucho. El nivel de vida es un mundo aparte. Mejor comida, vestimenta, el lugar donde se vive, visita y trabaja, y... bueno, casi todo es mucho mejor hoy”.

Incluso en el campo, la vida es mucho mejor de lo que solía ser. “La vida todavía es ardua, pero el nivel de vida de la gente de la zona rural ha mejorado enormemente. Hay que destacar que hubo un cambio considerable del campo a las áreas urbanas en los últimos 50 años aproximadamente. El liderazgo ha fomentado una mayor urbanización y personalmente creo que esto es algo bueno. Las razones son obvias: mejor educación, vivienda, trabajos, salud, entretenimiento, cultura, bibliotecas... estas cosas le importan a la gente”.

Sin embargo, el auge urbano de China no estuvo exento de críticos, quienes dicen que ha creado congestión del tráfico y contaminación del aire. Incluso se ha sugerido que la rápida urbanización ha destruido las culturas tradicionales. “Eso puede ser cierto”, señaló Mackerras. “Pero no se oye hablar de las culturas que se están preservando. Es lamentable que algunas culturas estén desapareciendo, pero el Partido se ha esforzado por preservar algunas de esas cosas con un éxito razonable. La modernización está destinada a debilitar las tradiciones y lo hace en todas partes, no solo en China”.

Cuando se fundó la República Popular China en octubre de 1949, solo el 10 % de la población vivía en ciudades; hoy en día vive más gente en los centros urbanos que en el campo. “No creo que muchos países hayan cambiado tan rápido en ese sentido”, sostuvo Mackerras. “Cuando se trata de urbanización, creo que China lo hizo extremadamente bien según los estándares internacionales. Una cosa que no se encuentra en China son los vastos barrios marginales empobrecidos en las afueras de las grandes ciudades. Mucho de eso se debe al Partido, que siguió adelante con las reformas para una China próspera y un mundo pacífico”.

Mackerras dice haber visto grandes cambios en la prestación de atención sanitaria de China, no solo en las ciudades sino también en el campo. China también tuvo un buen desempeño en la lucha contra las enfermedades y la mejora de la calidad de la atención sanitaria, lo que aumentó enormemente la esperanza de vida, señaló. “Incluso la mortalidad infantil, algo que solía ser un problema importante en China, ha caído a niveles nunca vistos en el país. Eso en sí mismo es un logro importante,” continuó. “Y no olvidemos el hecho de que China ha eliminado la pobreza absoluta. Ese es un logro extraordinario. China hizo más para eliminar la pobreza absoluta que cualquier otro país”.

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