políticas monetarias

El yuan ayuda a proteger la estabilidad financiera global

El renminbi chino, también conocido como yuan, se ha convertido en una garantía para la estabilidad financiera global, protegiendo a un número cada vez mayor de economías en desarrollo del efecto indirecto de los ajustes drásticos en la política monetaria de Estados Unidos, señalaron los expertos

El uso de yuanes por parte de Argentina para pagar sus deudas con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en particular, destacó el potencial de la moneda para mitigar el desafío común de las economías en desarrollo de escasez de dólares estadounidenses, así como para renovar el sistema monetario mundial, agregaron.

A fines de julio, el ministro de Economía , Sergio Massa, anunció que el Gobierno argentino utilizará la liquidez en yuanes facilitada por el swap acordado con China para abonar u$s 1.700 millones de su compromiso de pago de u$s 2.700 millones con el FMI, y expresó su agradecimiento al Gobierno chino.

“La medida no solo fue un paso significativo e innovador en la internacionalización del renminbi, sino que también ayudó a Argentina a enfrentar el desafío de una grave escasez de dólares”, sostuvo Yue Yunxia, directora del departamento de economía del Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Academia de Ciencias Sociales de China.

El swap que Argentina tiene con China le facilitó financiamiento en renminbi de bajo costo que ayudó al país a cumplir con sus obligaciones de pago con el FMI, evitando que el estrés de liquidez se convierta en una crisis de solvencia, señaló .

Los expertos consideraron el pago de Argentina como un ejemplo del papel cada vez mayor de la moneda china para salvaguardar la estabilidad financiera de las economías en desarrollo, ya que optan cada vez más por el renminbi en los acuerdos y la financiación internacionales.

“El yuan brinda a las economías que sufren escasez de dólares una opción alternativa para los acuerdos comerciales”, señaló Wang Jinbin, profesor de economía en la Universidad Renmin de China.

A nivel mundial, la participación de la moneda china en los pagos globales había aumentado durante seis meses consecutivos al 3,06 % en julio, el nivel más alto desde enero de 2022, según la plataforma global de mensajería financiera Swift.

Según Wang, el desafío de la escasez de dólares es común entre las economías en desarrollo en medio de las drásticas subidas de tipos de interés de la Reserva Federal de EE. UU. Para esas economías, el uso de yuanes en los acuerdos comerciales puede evitar que la escasez de dólares obstaculice su comercio exterior y mitigar la presión de depreciación de sus monedas locales frente al dólar, ayudando así a proteger su estabilidad financiera.

“En este sentido, la internacionalización del yuan apunta a un progreso significativo en el sistema monetario mundial, lo que demuestra cómo una moneda internacional emergente puede ayudar a abordar el efecto indirecto de larga data provocado por la dependencia excesiva del sistema de una sola moneda”, agregó.

Liu Chunsheng, profesor adjunto de comercio internacional en la Universidad Central de Finanzas y Economía, señaló que la función emergente del yuan como moneda de financiamiento también ayuda a las economías en desarrollo a diversificar su deuda externa, reducir sus costos de financiamiento y contribuir a la sostenibilidad de la deuda.

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