innovación tecnológica

El país pisa el acelerador de los vehículos autónomos

Los avances tecnológicos y el apoyo a las políticas señalan el camino hacia el futuro

La comercialización de la tecnología de conducción autónoma ganará impulso en China en los próximos años, promovida por la innovación tecnológica continua y el amplio apoyo político, señalaron los expertos.

El 7 de julio, las autoridades de Beijing tomaron una decisión política para permitir que las empresas elegibles operen taxis sin conductor ni supervisor de seguridad a bordo y cobren a los pasajeros por los viajes, marcando un paso definitivo en la comercialización del transporte inteligente.

Los taxis autónomos se lanzaron a modo de prueba en la capital en marzo después de una serie de pruebas en carretera, que se llevaron a cabo con supervisor de seguridad a bordo. El gigante tecnológico Baidu y la empresa emergente de movilidad autónoma Pony.ai obtuvieron permisos en ese entonces para operar taxis sin conductor dentro de un área de 60 kilómetros cuadrados en Yizhuang, ubicado en los suburbios del sur de la capital. Los viajes de prueba fueron gratuitos para los pasajeros.

Ahora, las autoridades de Beijing planean permitir la operación comercial de los robotaxis en un área de 500 kilómetros cuadrados.

El mes pasado, Baidu anunció que había obtenido la licencia para la operación comercial de su servicio de transporte privado sin conductor en Shenzhen, provincia de Guangdong. Con esta nueva licencia, el robotaxi Apollo Go de Baidu puede operar en una zona de 188 kilómetros cuadrados de la ciudad de las 7 a 22 horas todos los días.

En los últimos años, China ha implementado una serie de políticas para promover el desarrollo y la comercialización de la tecnología de conducción autónoma. En noviembre, el Ministerio de Industria y Tecnología Informática y el Ministerio de Seguridad Pública dieron a conocer un proyecto de directriz para expandir las pruebas en carretera para vehículos de conducción autónoma a nivel nacional.

En agosto, China publicó su primer proyecto de directriz nacional sobre el uso de vehículos autónomos para el transporte público. Ese mes, las autoridades de Wuhan, provincia de Hubei, y el distrito de Yongchuan, Chongqing, otorgaron a Baidu los primeros permisos emitidos en China para cobrar tarifas por servicios de transporte de pasajeros sin conductor en áreas designadas.

Otras empresas tecnológicas chinas, como WeRide y Didi Autonomous Driving, la sección de tecnología de conducción autónoma de Didi Global, también están redoblando sus esfuerzos para lanzar servicios de taxis autónomos en un intento por impulsar el uso comercial a gran escala de las crecientes soluciones de transporte.

Lou Tiancheng, cofundador y director de tecnología de Pony.ai, señaló: “La inclusión de vehículos autónomos en la gestión unificada y estandarizada de taxis demuestra que tanto la política gubernamental como la sociedad están aceptando cada vez más los robotaxis como una forma de transporte cotidiano”.

A medida que la tecnología de conducción autónoma continúa madurando, el sector está a punto de consolidarse en los próximos años.

Según un informe de la consultora global IHS Markit, se espera que el tamaño del mercado de los servicios de taxis autónomos de China supere los 1,3 billones de yuanes (u$s 181.500 millones) para 2030, lo que representa el 60 % del mercado de transporte privado en todo el país.

Además de los robotaxis, también se pueden ver camiones de conducción autónoma en áreas designadas de China, como puertos, minas y parques industriales. Los expertos indicaron que existe un enorme potencial de desarrollo para los vehículos autónomos en el sector de logística.

Temas relacionados: