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Avances

El desarrollo pacífico, en los genes

El país asiático y su gente están cada vez más confiados, con grandes cambios en la mentalidad

Por UNO

Algunos atletas jóvenes, como Su Bingtian, el primer velocista nacido en Asia en romper el récord de los 10 segundos en la prueba de atletismo de 100 metros, presentaron al mundo a una China confiada cuando la selección nacional se enfrentó a colegas extranjeros en los Juegos Olímpicos de Tokio.

De hecho, se desempeñaron tal como había afirmado el presidente Xi Jinping respecto a los jóvenes chinos en marzo en las dos sesiones, el evento político anual más importante del país. Con el crecimiento de China en las últimas décadas, sostuvo Xi, se han producido cambios en la mentalidad y la actitud de las generaciones más jóvenes, incluidas las nacidas en las décadas de 1970, 1980, 1990 y 2000.

Detrás de los cambios está la forma en que una China cada vez más fuerte ve al mundo y maneja sus relaciones con otros países —en un contexto en que algunos occidentales esperan que continúe con su antiguo comportamiento humilde— mientras algunas personas exageran sobre que China se ha vuelto más asertiva y agresiva en el escenario internacional, afirmaron los observadores. Xi ha dicho en muchas ocasiones que China, como el país en desarrollo más grande del mundo, está comprometida con un desarrollo pacífico, abierto, cooperativo y compartido mientras se esfuerza por defender sus intereses de soberanía, seguridad y desarrollo. “Nunca buscaremos hegemonía, expansión o esfera de influencia. No tenemos intención de pelear ni una guerra fría ni una caliente con ningún país”, sostuvo en un video discurso pronunciado en el Debate General de la 75ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre del año pasado.

Durante las décadas transcurridas desde la fundación de la República Popular China en 1949, la posición del país en el mundo ha cambiado considerablemente. China, una vez víctima del colonialismo y de una intensa humillación, se ha convertido en la segunda economía más grande del mundo. Ha avanzado a pasos agigantados en áreas como el crecimiento económico, el desarrollo científico y tecnológico, la mejora de su sistema de gobernanza y la influencia global. Logró una victoria en la eliminación de la pobreza absoluta y completó la construcción de una sociedad modestamente acomodada en todos los aspectos.

Asimismo, el éxito de China en contener los brotes de COVID-19, en particular, ha arrojado luz sobre sus ventajas institucionales y ha impulsado la creciente confianza del país en el sistema y el camino de desarrollo en el que ha insistido.

Xu Yicong, investigador de la Fundación China de Estudios Internacionales y ex embajador de China en Cuba, señaló que la China de hoy se está acercando al centro de la arena política global y promueve activamente un orden internacional justo y equitativo del que todos los países, grandes o pequeños, pueden sacar provecho por igual.

Sin embargo, los analistas han dicho que, a pesar del compromiso del país con el desarrollo pacífico, los países occidentales, que tienen un historial de buscar la hegemonía después de fortalecerse y están acostumbrados a la sumisión de China, son reacios a reconocer el ascenso del país y tratarlo con igualdad. En cambio, afirman que albergan recelos y sospechas sobre cómo China utilizará su creciente fuerza. Estos analistas han señalado que los países occidentales deben adaptarse para enfrentar una China más confiada y digna en el mundo de modo de no juzgar mal o torcer deliberadamente las intenciones de desarrollo del país asiático.

“De hecho, estamos mejorando, pero la arrogancia y la hegemonía no nos definen. En nuestra opinión, un país fuerte no es necesariamente hegemónico y, en cambio, declinará si busca la hegemonía”, sostuvo Le Yucheng, viceministro de Relaciones Exteriores, en una entrevista con The Associated Press en abril. “China ve a todos los demás países como iguales. No miramos desde arriba o hacia abajo a los demás. Consideramos que todos estamos en condiciones de igualdad”, agregó.

En sus políticas exteriores, China ha avanzado en la construcción de una comunidad con un futuro compartido para la humanidad y aboga por un nuevo tipo de relaciones internacionales que destaquen el respeto, la equidad, la justicia y la cooperación de beneficio mutuo.

Una publicación emitida por el Departamento de Publicidad del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) el 26 de agosto reafirma que la búsqueda de China por el desarrollo pacífico está arraigada en la trayectoria, la lógica y los objetivos de la gobernanza del PCCh. “Esto se ve claramente en el gen cultural de la nación china que se ha transmitido de generación en generación, del pasado y el presente de China y de la comparación entre el desarrollo del país y el surgimiento de las potencias occidentales”, dice la publicación.

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