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Diario de motocicleta 

Un explorador danés y un chino-estadounidense relatan sus aventuras en un viaje por China 

El COVID-19 parecía estar persiguiéndolos, siempre a solo unos pocos pueblos detrás de su caño de escape. Ante ellos se extendía la carretera abierta, con el manubrio guiándolos en zigzag por toda China. Se dirigían al lejano oeste, interactuando con las personas que conocían en el camino. Y el viaje en motocicleta, al menos para el conductor, duraría cuatro meses a partir del fin de la primavera y cubriría 18.000 kilómetros entre Beijing y el oeste de China.

En el camino ayudaron a un automovilista herido, se tambalearon de forma inestable sobre la moto durante horas mientras avanzaban por carreteras de barro que serpenteaban montañas, acamparon en el desierto y se desviaron para visitar la base china de Marte en la Tierra en la Tierra en la provincia de Gansu.

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Pero a pesar de atravesar tramos del país a menudo desolados, no solo exploraban la tierra, sino que conocían a sus habitantes. Su misión: Contemplar los lugares, así como a las personas. “No se trata solo de nosotros paseando y divirtiéndonos”, sostuvo Mads Nielsen, escritor, orador y consultor danés residente en Beijing, que manejó durante el viaje. “Necesitamos elaborar y documentar lo que vemos en la carretera. Cuando uno ve los diversos paisajes, las provincias, el lugar donde se ubican las fronteras provinciales, entonces la historia, la historia de diferentes áreas y regiones de China comienza a tener sentido”.

La pareja relató sus experiencias en un evento de narración que incluye poemas inspirados en su viaje en Camera Stylo en Beijing el mes pasado. Los encuentros son un tema central de los poemas del compañero de viaje de Nielsen, Anthony Tao, de 36 años, un chino-estadounidense. Sus versos comparan la función de las grutas budistas en los desiertos de Dunhuang de Gansu con la de un club nocturno en una ciudad cercana, es decir, la iluminación. Y meditan sobre cómo, si las estatuas antiguas pudieran ver, reconocerían que a lo largo de los milenios los humanos no han cambiado tanto como pensamos. “Así que estaba tratando de usar mis lentes poéticos para ver las cosas, tratando de observar y averiguar cómo los diferentes encuentros que tuvimos y los diversos escenarios y nuestras experiencias podrían encajar”, señaló Tao.

Nielsen señaló que sabía que Tao, que se unió durante unos 1.800 km a partir de la capital provincial de Shaanxi, Xi’an, podría contribuir específicamente a la misión de aprender de la vida de la gente en la China occidental. “Sabía que él podría ver cosas que yo no vería”, sostuvo Nielsen. “A través de él como escritor y editor y sus largos años como periodista y poeta, tendría ojos diferentes y sería capaz de ver la verdad y las experiencias de otra manera a como lo haría yo. Y yo me podría enfocar en el camino”, agregó riendo.

Las motocicletas pueden ser peligrosas, especialmente en carreteras que se embarran con la lluvia. “Por supuesto, tengo miedo de caerme, de chocar con mi motocicleta y de lo que eso le haría a mi cuerpo”, expresó Nielsen. “Pero, ¿qué pasa si me encuentro con personas que se han caído, que se han estrellado en la carretera? Entonces, ¿qué hago?” Halló la respuesta cuando se encontraron con un hombre cuyo scooter había volcado. Les preocupó que el hueso de su pierna rota pudiera causar una hemorragia interna quizás fatal y se apresuraron a buscar ayuda. “Sabía que teníamos que actuar rápido”, expresó Nielsen. El hombre y su compañera les agradecieron cuando llegaron los primeros auxilios. “Nos fuimos sin saber nada más sobre esta pareja”.

Nielsen se cayó de su moto una vez, sin lastimarse, cuando pasaron cuatro horas moviéndose de un lado a otro, como si su motocicleta fuera un pez enloquecido, para recorrer 12 kilómetros por un camino de barro de dos vías que cortaba las laderas de las montañas en Gansu. Caerse en la carretera allí podría significar caerse por la montaña. “No hay otra forma de superar esa situación que simplemente salir adelante”, señaló Nielsen.

Nielsen, que fue miembro del Consejo de Scouts Danés durante 15 años, durmió en una carpa aproximadamente una cuarta parte de las noches. Le gustaba especialmente acampar cerca de los ríos Amarillo y Yangtsé, en las praderas de la meseta Qinghai-Tíbet y en varias montañas.

Y, cuando Nielsen encontraba un lugar donde las fogatas no estaban prohibidas en el campamento, usaba ingredientes locales para preparar las comidas. Por ejemplo, en la provincia de Qinghai, sustituyó la carne de res por yak para hacer una versión del plato francés bourguignon.

Cuando visitaron la capital de la provincia de Gansu, su ex compañera de clase Zhao Qiaojuan los llevó a una calle de bocadillos para degustar delicias de Lanzhou, como fideos preparados a mano, té de albaricoque y arroz fermentado con huevos. Ella recordó que la gente estaba encantada cuando Nielsen tocaba la guitarra e improvisaba una canción sobre su expedición. “Creemos que este viaje fue algo parecido al del Che Guevara”, sostuvo. “Fue un viaje intercultural”.

Nielsen sostuvo que espera inspirar a la gente para que reconsidere cómo viaja en China.