Damien Maing de cinco años, de Papúa Nueva Guinea, ahora puede extender sus dedos como cualquier otro niño, gracias a la cirugía realizada en julio del año pasado por los médicos del Arca de la Paz. El buque, un hospital flotante, es dirigido por la Armada del Ejército Popular de
Liberación.
Fue un alivio enorme para la madre de Damien, Sharon Ali, que había sido testigo del sufrimiento de su hijo después de que se quemara los dedos en un incendio cuando tenía 4 años. “Sus dedos estaban torcidos y me preocupaba, así que lo llevé a la clínica local para vendaje y tratamiento
con la esperanza de ver alguna mejora, pero no sucedió.
Las quemaduras desaparecieron pero sus dedos estaban torcidos. No quería que él se quedara así toda la vida. Estaba muy preocupada y desesperanzada. Ahora estoy feliz de ver a mi hijo mover los dedos de su mano izquierda. Estoy
muy agradecida con el equipo médico chino del buque para la Misión Armonía 2018. Fue una experiencia para toda la vida para mi hijo y para mí”.
Damien es uno de los miles de pacientes que han curado sus dolencias y reencauzado sus vidas gracias al tratamiento gratuito, incluyendo cirugías, que brindan los médicos en el Arca de la Paz.
El barco fue construido especialmente para proveer atención médica marítima y gran parte de suequipo es de la misma calidad que el de los principales hospitales de China.
La tripulación incluye algunos de los profesionales y expertos médicos líderes del país: un equipode 120 miembros con experiencia en 21 especialidades, incluyendo neurología, gastroenterología, fisioterapia, medicina china tradicional, enfermedades infecciosas, cirugía
reconstructiva y quemaduras.
El barco está equipado con 2.666 piezas de equipo médico avanzado, como scanners de tomografía computada, máquinas de rayos X y purificadores de aire y el área de tratamiento abarca más de 4.000 metros cuadrados. La embarcación, diseñada localmente y que se unió a la flota de la Armada del Ejército Popular de Liberación en 2008, tiene la capacidad de realizar ocho
operaciones al mismo tiempo.
Desde el 2010, el buque ha llevado a cabo nueve misiones en el extranjero, cubriendo más de 444.400 kilómetros y visitando 43 países y regiones. Ha brindado servicios médicos gratuitos a más de 230.000 personas, se han realizado más de 1.400 operaciones y más de 500 pacientes
con cataratas han sido ayudados para recuperar su vista.
El Arca de la Paz ha completado muchos tours de Misión Armonía, junto a un número desimulacros de asistencia en caso de catástrofes y ejercicios militares médicos conjuntos, demostrando los logros de la construcción y la transformación naval de China.
El Arca de la Paz viajó al extranjero por primera vez entre agosto y noviembre de 2010,navegando al Golfo de Adén y cinco países de África y Asia – Yibuti, Kenia, Tanzania, Seychelles y Bangladesh – para llevar a cabo la operación de servicios médicos de la Misión Armonía 2010.
En Bangladesh, los médicos trataron a una mujer embarazada que tenía una condición delicada de corazón que los hospitales locales no habían podido tratar de forma efectiva. La mujer dio a luz a una niña a la que llamó Chin, que significa China. “Era una niña tan linda, con piel clara y
ojos grandes”, sostuvo Liu Xiaomei, que era intérprete en el Arca de la Paz en esa época.
La niña, ahora de 9 años, se ha convertido en el símbolo de la amistad entre China y Bangladesh y siempre les pide a sus padres que la lleven a visitar los buques navales chinos cada vez que atracan en el puerto de Chattogram, también conocido como Chittagong, para mostrar su
agradecimiento. En agosto de 2013 y mayo de 2017, Chin conoció a Wang Fang y Sheng Ruifang, la enfermera y la anestesióloga que estuvieron presentes en su nacimiento, ya que Wang y Sheng visitaron Bangladesh con la Armada del Ejército Popular de Liberación.
Durante la Misión Armonía 2018, un equipo del Arca de la Paz brindó servicios médicos gratuitos a residentes de Vatulele, una isla de corales en Fiji, aproximadamente a 100 kilómetros de la capital, Suva, en agosto de ese año. Durante la visita oficial de ocho días, más de 6.500 pacientesfueron tratados, y los profesionales médicos chinos practicaron desde consultas básicas a procedimientos quirúrgicos.
“Fue realmente inesperado cuando los médicos militares chinos aterrizaron del cielo”, señaló Ratu, un jefe de tribu en Vatulele, recordando cómo el equipo aterrizó en un helicóptero naval en el patio de una escuela.
“Cuando supimos que nuestro
gobierno se estaba organizando para que los médicos chinos puedan brindar servicios médicos a la isla, los habitantes bailaron y cantaron como si estuvieran en un festival tradicional”.
Los médicos utilizaron equipos electrocardiogramas y de ultrasonido portátiles y emplearon especialistas en oftalmología, odontología, ortopedia, medicina interna y cirugía para brindar los servicios más necesarios. Ratu señaló que hay cuatro pueblos en la isla, pero solo un centro de salud, que es dirigido por un médico y una enfermera. Luego de que llegaran los médicos chinos, el centro de salud se llenó de pacientes. Un médico local se unió a los miembros del equipo médico para preparar el lugar de consulta y tratamiento.
Salote, de 57 años, un isleño con diabetes prolongada, tenía un problema con un diente que le causaba mucho dolor y necesitaba que se lo extrajeran. El médico local no tenía forma de lidiar con eso ya que el nivel de glucosa en sangre del paciente era excesivamente alto.
Cuando seenteró que los médicos chinos estaban ofreciendo tratamiento gratuito, Salote fue al centro de salud temprano por la mañana. Después de un examen, Chen Tielou, un odontólogo del Arca de la Paz utilizó inyecciones para regular los niveles de azúcar en sangre y luego extrajo el diente.
“Gracias a Dios; este es el regalo más valioso”, expresó Salote, que se llevó el diente a su casa como recuerdo.
Vasenai, de 63 años, granjero, camina con dificultad debido a la osteoartritis, que afecta severamente su vida cotidiana. “Los médicos militares chinos son realmente buenos”, señaló, luego de tomar medicina gratuita. Para expresar su agradecimiento, algunos isleños les dieron a
los médicos fruta y notas de agradecimiento, mientras que otros los abrazaron y se tomaron fotos con ellos. Luego de que el equipo se fuera en el helicóptero, Ratu sostuvo: “El Arca de la Paz es más que bienvenida, al igual que China. Son bienvenidos a Vatulele por siempre”.
Epígrafe:
P2-A-1: El buque hospital en otra misión el año pasado. JIANG SHAN / PARA CHINA DAILY
P2-A-2: Una enfermera abraza a una niña local en Bangladesh en 2013. La niña fue llamada Chin,
que significa China, para conmemorar su nacimiento en el buque hospital. JU ZHENHUA / PARA
CHINA DAILY
P2-A-3; Miembros de la tripulación del Arca de la Paz llevan a cabo un simulacro de rescate en el
Golfo de Adén en 2010. JU ZHENHUA / PARA CHINA DAILY


