Museo del Palacio de Beijing celebra el 70º aniversario

Brote cultural en el museo

Brotes florecientes, bambús exuberantes y variedades de madera a lo largo del milenio pasado han creado una alegre atmósfera en el Museo del Palacio de Beijing, el palacio imperial de China de 1420 a 1911. La muestra en el museo, también conocido como la Ciudad Prohibida, celebra el 70º aniversario de la fundación de la Nueva China.


Los diseños, considerados de buen augurio, se exhiben en papel, seda y otros materiales, destacando tanto la delicadeza como la destreza de los artistas.

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Más de 300 reliquias culturales, la mayoría pinturas que van desde la dinastía Song (960-1279) a la dinastía Qing (1644-1911), de la antigua colección real han sido seleccionadas para Estaciones de la Belleza: una Exhibición Especial de Objetos con Temática de Flores. Estas reliquias revelan la riqueza de cultura y sirven de aproximación a la estética china.
Wang Xudong, director del Museo del Palacio, señaló que es la primera exhibición integral de reliquias culturales sobre esta temática en el país. “A través de la investigación exhaustiva aplicada en nuestra colección queremos presentar un panorama del antiguo punto de vista de los chinos sobre el significado cultural de las plantas”.

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El salón de exhibición muestra variedad de estilos. Desde bocetos de pintores del palacio que utilizaban enfoques realistas y exquisitos para presentar la maravilla de la naturaleza hasta pinturas en tinta y agua muy expresivas de artistas de amplia trayectoria que revelan sus emociones sutiles; diferentes escuelas de arte florecen bajo el techo del salón.
“En la antigua China, las pinturas sobre flores se desarrollaban de dos maneras”, sostuvo Wang Zhongxu, un investigador del Palacio del Museo y curador de la exhibición. “Por un lado, los pintores profesionales que trabajaban para las cortes imperiales preferían los estilos realistas, que son extremadamente exigentes en los detalles. Por otro lado, entre los literatos, se favorecía un toque elegante. Esta situación, por lo tanto, creó un sinfín de obras que usaban solo tinta negra con diferentes niveles de oscuridad”.
A menudo se dice que a las pinturas chinas antiguas les falta la capacidad de mostrar la realidad generalmente retratada en el arte occidental de la misma época. Pero esta exhibición muestra lo verdaderamente realista que fue el arte chino. A veces, incluso se destaca el detalle más pequeño, como una hormiga deslizándose sobre un pedazo de fruta. “Los colores en estas pinturas son generalmente muy brillantes para mostrar los gustos de los emperadores, que a menudo se relacionaban con el poder y la riqueza”, señaló Wang Zhongxu.


En Baihua Tu (Cien flores), más de 60 tipos de flores, incluyendo la flor del ciruelo, la camelia y la peonía, se exhibieron en un pergamino de 16 metros de largo para mostrar escenas de las cuatro estaciones. Mientras que en Jiadie Tu (Mariposas), probablemente una de las exhibiciones más conocidas de las expuestas, hace falta mirar más de una vez para distinguir si las criaturas son reales o no.


Como uno de los representantes más típicos de la pintura de corte imperial, las obras de Zhao Ji, un emperador de la dinastía Song, que fue considerado un gobernante débil pero que tenía un gusto artístico indudable y ampliamente reconocido, también están en exhibición. Su observación sobre las flores muestra un ojo experto y un boceto de un pájaro posando sobre el ramillo de una flor de ciruela es delicado y encantador.


“En las dinastías Ming (1368-1644) y Qing (1644-1911), la adoración por el arte de las flores comenzó a expandirse de los nobles y literatos a la sociedad de China en general”, sostuvo Wang Zhongxu. “Eso también determina en gran medida nuestro gusto hoy en día. Comparado con la naturaleza muerta de Occidente, a las plantas en las pinturas chinas se les da un significado cultural mucho más fuerte y parecen tener personalidad”. Por ejemplo, en la cultura china, la flor del ciruelo representa espíritus fuertes y el bambú es considerado un símbolo de la elegancia.


En consecuencia, una sección especial de la exhibición refleja la relación entre los humanos y las plantas. Estas también se plasman para reflejar las emociones interpretadas de las personas. “Las flores están ampliamente conectadas con la belleza de la mujer, la religión, la prosperidad, la longevidad, el éxito en los exámenes y muchas otras perspectivas”, comentó Wang. “Al hablar de ellas, estamos hablando de la vida de las personas”.

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