Desarrollo

BRI: un camino para hacer realidad los sueños

Jóvenes presentan propuestas enfocadas en la iniciativa

Misbahul Ferdous tiene un sueño: que las personas de todos los países en desarrollo puedan disfrutar de instalaciones, tecnologías y servicios sanitarios de calidad, y una herramienta que está utilizando para tratar de hacerlo realidad es la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI, por sus siglas en inglés).

Ferdous, de 38 años, es un médico de Bangladesh en Beijing, y está dedicándose a crear una plataforma de intercambio de recursos para instituciones médicas en países participantes en la BRI.

La plataforma tiene como objetivo fortalecer los intercambios sobre tecnologías de diagnóstico y tratamiento, debates académicos, capacitación para médicos jóvenes y compartir servicios de telemedicina. Más de 30 hospitales en 10 países manifestaron su interés en participar del proyecto, señaló.

La propuesta de Ferdous es una de las más de 100 propuestas de proyectos de jóvenes globales en la Campaña Wise-Demo 2022 del Diálogo Global de Jóvenes Líderes. El evento fue coorganizado por la Academia de Estudios de China Contemporánea y el Mundo y el Centro para China y la Globalización. Diez propuestas de proyectos fueron elegidas como las mejores el pasado 15 de julio y recibirán el apoyo de la academia y otras instituciones para ponerlas en práctica. De varios temas globales que interesan a los jóvenes, se ha destacado la Iniciativa de la Franja y la Ruta.

“Creo que es porque la iniciativa es concreta y realista”, afirmó Yu Yunquan, presidente de la Academia de Estudios de China Contemporánea y el Mundo. “Trajo beneficios tangibles a los países participantes y creó verdaderas oportunidades de desarrollo para la juventud de todas las naciones”.

China firmó más de 200 documentos de colaboración con 149 países y 32 organizaciones internacionales, según cifras oficiales. Para mayo, el comercio de bienes de China con los países participantes de la BRI ascendió a un total de u$s 11,8 billones, y su inversión directa no financiera en estos países superó los u$s 140.000 millones.

Ehizuelen Michael Mitchell Omoruyi, director ejecutivo del Centro de Estudios Nigerianos del Instituto de Estudios Africanos de la Universidad Normal de Zhejiang, ha estado siguiendo de cerca a la BRI, y su propuesta es verificar a través de varios casos e información que la iniciativa es una “herramienta de crecimiento para resolver problemas globales” y que presenta una oportunidad para que los países africanos obtengan dividendos de desarrollo a través del financiamiento de infraestructura, aumenten la inversión extranjera, expandan el comercio y, en última instancia, reduzcan la pobreza.

Durante los últimos 20 años, el lucrativo paquete de inversión económica de China, el enfoque político flexible y los proyectos de desarrollo enfocados de gran valor bajo la BRI han brindado una enorme oportunidad a los países africanos, sostuvo.

Citó un informe de la consultora Deloitte según el cual China ha completado o está construyendo proyectos en el continente que ayudarán a agregar y mejorar unos 30.000 kilómetros de carreteras, 2.000 kilómetros de vías férreas, 85 millones de toneladas métricas al año de capacidad portuaria, más de 9 millones de toneladas diarias de capacidad de tratamiento de agua limpia, cerca de 20.000 MW de capacidad de generación de energía y más de 30.000 km de líneas de transmisión y transformación.

Frente a las críticas de los países occidentales, indicó: “El financiamiento de la BRI no es una trampa de deuda en la que las naciones puedan caer, sino que a través de las finanzas de la iniciativa, los países africanos están saliendo de la trampa del no desarrollo”.

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