En las vertientes rocosas del distrito de Mentougou en Beijing es común ver a padres e hijos con martillos en sus manos buscando fósiles. La mayoría de los fósiles en el área montañosa cerca del pueblo de Huiyu son fragmentos de ramas, hojas y tallos de plantas formados en el período Pérmico Carbonífero, que se extendió unos 60 millones de años y que se caracterizó por un aumento en la diversidad de la vida animal y vegetal. Éstos fósiles podrían tener unos 300 millones de años de antigüedad.
El área no solo atrae a adolescentes que quieren saber más sobre paleontología, sino también a cazadores de fósiles que desean juntarlos para venderlos o agregarlos a su colección. Wang Kuan, de 32 años, solía ser uno de esos cazadores. Ahora, es dueño de un comercio que importa fósiles de todo el mundo.
Sus clientes incluyen a padres que compran los fósiles para sus hijos.
Wang afirmó que si encuentra especímenes preciosos, los entrega a instituciones públicas. En 2018, donó al Instituto de Paleontología y Paleoantropología de Vertebrados de Beijing un nuevo fósil de pescado que lleva su nombre. Wang cree que la paleontología debería ser más popular, destacando que su tienda de fósiles es la única en Beijing. “En general, los institutos de investigación y los museos recolectan especímenes de fósiles paleontológicos de la gente todos los años, principalmente de cazadores de fósiles. Sin embargo, hay muchos fósiles por descubrir en China, pero los recursos humanos son limitados en esta industria”.
Wang estudió ciencias farmacéuticas en la Universidad de Pekín y le gustaban los animales desde que era niño. Luego de graduarse en 2014, trabajó como administrador universitario. Sin embargo, después de tres años renunció y convirtió su afición por la paleontología en trabajo. Al elegir una carrera, lo que estudias importa menos que perseguir tus intereses, señaló. “Para atraer a más personas a que trabajen y exploren la disciplina de los fósiles, debemos motivar a los chicos a que se eduquen. Dejar que la gente aprenda sobre animales prehistóricos en una
etapa temprana y ayudarlos a explorar activamente sus intereses”.
Sin embargo, Wang cree que los fósiles no están presentados de forma de atraer el interés de los chicos. “Los museos deberían ajustar sus maneras de exhibir, ofrecer y explicar los fósiles para resultar más interesantes”, sostuvo, agregando que la mejor educación ayudaría a garantizar la protección de los fósiles.
Algunos descubrimientos notables en China han confirmado la riqueza en recursos fósiles del país. Se han encontrado muchos animales y vegetales fósiles en la provincia de Liaoning desde la década del 90 y el fósil del Gigantoraptor, el dinosaurio con forma de pájaro más grande que se haya encontrado, fue descubierto hace 15 años en la Región Autónoma de Mongolia Interior. “China ha hecho muy bien en proteger los fósiles, pero no ha hecho lo suficiente para convertirla educación y el marketing de ellos en una industria”, señaló Wang.



