¿Cómo evitar que durante el verano nuestra piel se llene de granitos?
Exponer la piel al sol sin protegerse puede causar muchos problemas. Por ejemplo, la radiación ultravioleta actúa directamente sobre la piel generando una deshidratación superficial, lo que altera el equilibrio natural de la piel.
Como mecanismo de defensa, el cuerpo responde produciendo más sebo, pero con el paso de los días favorece la reaparición de brotes e incluso puede empeorar el cuadro de acné.
Además, muchas personas creen que el bronceado genera un efecto visual engañoso ya que el aumento de la pigmentación disimula temporalmente el enrojecimiento y las imperfecciones, dando la sensación de una piel más pareja. Sin embargo, cuando el color desaparece, las lesiones vuelven a hacerse visibles y pueden dejar manchas difíciles de tratar.
Un análisis publicado en Dermatology Times, asegura que más del 50 % de las personas con acné experimentaron brotes o un agravamiento de sus lesiones durante los meses de verano. Cuando el calor y la humedad estimulan la producción de sebo, es importante proteger la piel con fórmulas adecuadas que ayuden a prevenir el efecto rebote y los daños a largo plazo.
En verano se pueden usar productos que contengan activos que regulen el sebo. Un ejemplo de esto es el Protector Solar Garnier Super UV Anti Imperfecciones con ácido salicílico, especialmente formulado para pieles con tendencia acneica. Este activo ayuda a controlar el exceso de oleosidad mientras protege la piel de la radiación solar.
En conclusión, el mito de que exponerse al sol ayuda al acné puede agravar las consecuencias del cuadro y ser peligroso para nuestra piel. Es por ello que siempre debemos limpiar nuestra piel (al menos dos veces por día), mantenerla hidratada y protegerla del sol.
*Diario UNO no mantiene ninguna relación comercial con las marcas mencionadas en la nota.




