La moda de las mascarillas y mezclas caseras para aplicar en el pelo y piel tiene sus ventajas, como así también sus desventajas.
No podemos aplicar cualquier producto o alimento en la piel o en el pelo, e incluso algunos peluqueros aseguran que esta práctica puede ser muy peligrosa.
¿Qué mascarilla casera NUNCA debés aplicar en tu pelo?
El biopeluquero Eduard Boldova asegura que muchas de las mascarillas caseras que se recomiendan en redes sociales no son eficaces e incluso pueden dañar el cabello.
Boldova afirma que la hebra capilar no puede "absorber" ingredientes como miel, huevo o aguacate de la misma forma que podría hacerlo la piel, porque carece de vida celular activa.
Te aconsejamos usar ingredientes como arcilla roja o verde, aceites esenciales, infusiones de romero, ortiga o lavanda.
NO debes usar en el pelo ingredientes como huevo, el yogur, la miel, la banana o la palta, ya que no suelen retirarse del todo del cabello cuando lo lavamos.
Si comenzamos a aplicar productos o ingredientes de cocina en el pelo (como aceite, mayonesa, café, etc) y después no nos lavamos bien el cabello, el mismo puede comenzar a lucir grasoso y adquirir mal olor.
También se pueden obstruir los folículos o causar infecciones en el cuero cabelludo. Los restos de ingredientes de cocina en el pelo pueden alterar el pH del cabello y hacerlo más propenso a la rotura.
"También pueden contribuir a que el cabello se enrede y dificultar su limpieza", explica Eduard desde su establecimiento, La Bio Pelu.
Por otro lado, por más que hagamos las mezclas de mascarillas en la cocina, este espacio de la casa nunca está limpio por completo como ocurre en un laboratorio. De esta manera es posible que la mascarilla o mezcla casera esté llena de bacterias, hongos o residuos que pueden proliferar en una mezcla húmeda y rica en nutrientes, especialmente si la mascarilla se almacena o se reutiliza.
En resumen, podemos usar ingredientes naturales en el pelo, si. Sin embargo, debemos tener muchas precauciones al momento de mezclarlos y de aplicarlos en el pelo (además de su posterior lavado), ya que corremos el riesgo de generar un efecto contrario y perjudicial para el cabello.




