El cuidado de la piel se ha convirtido una tendencia, impulsada por la publicidad y las redes sociales donde circulan miles de videos con rutinas de skincare cada vez más extensas. Entre estas recomendaciones virales, es fácil caer en la idea de que cuantos más productos uses, obtienes mejores resultados. Sin embargo, esta lógica no siempre es la más efectiva.
Lo cierto es que no hace falta aplicar una larga lista de productos para lograr un rostro y una piel saludable. Una rutina simple, con activos clave y bien elegidos según las necesidades de cada persona, puede ser mucho más beneficiosa. Menos pasos, pero más conscientes, suele ser la clave para obtener resultados reales sin irritar ni sobrecargar la piel.
Uno de los productos que ha ganado protagonismo en las rutinas de skincare es el retinol, un aliado para la piel que no pasa de moda y un ingrediente eficaz contra el envejecimiento de la piel. A continuación, te contamos cómo incorporarlo en la rutina y cuál es su función.
El aliado de la skincare: el retinol
Según expertos de Loreal Paris, "es un retinoide, un derivado de la vitamina A. Primero se lo conoció como tratamiento para tratar el acné, después se demostró su eficacia para renovar la piel y desde ahí se lo utiliza para tratar las arrugas y mejorar el aspecto de las manchas".
El retinol estimula la producción natural de colágeno y elastina, dos activos que brindan elasticidad y firmeza a la piel. Sobresale por estimular la renovación de la piel, por lo que mejora la textura, atenúa líneas de expresión y ayuda a emparejar el tono, disminuyendo visiblemente las manchas.
Gracias a estos beneficios, es considerado un potente aliado contra los signos del envejecimiento y uno de los ingredientes más sugeridos por especialistas en dermatología. Además, resulta eficaz para tratar distintos tipos de arrugas en el rostro, desde las que aparecen en el contorno de los ojos hasta las líneas de la frente, e incluso las que se forman en el cuello, aportando un aspecto más uniforme y rejuvenecido.
¿Cómo se usa?
A pesar de sus importantes beneficios, tanto para el rostro como para el cuerpo, hay que tener precauciones al usarlo. Tal como comentaron especialistas en Vogue, el retinol se aplica de noche, nunca de día. Como es un ingrediente tan potente, puede irritar un poco la piel, y si esa piel irritada recibe radiación solar, podrían generarse manchas.
Otra recomendación importante es acostumbrar la piel poco a poco, mediante un proceso nocturno lento pero seguro. Además, es importante ser disciplinados con la protección solar todos los días durante las horas de sol. Las expertas recomiendan comenzar con una fórmula de retinol en baja concentración, usando una pequeña cantidad en cada aplicación.
Hay que emplearlo dos veces por semana durante el primer mes, hasta que la piel se acostumbre, para después aumentar el uso de forma progresiva. Siempre se recomienda acudir con un profesional que evalúe el tipo de piel que tienes para determinar cuáles son sus necesidades específicas. Así, se eligen los productos y activos más adecuados, logrando una rutina de skincare realmente efectiva y segura.



