El rubor es uno de los maquillajes más usados a nivel mundial, ya que puede aportarle vida a un rostro cansado. Sin embargo, no solo hay que tener cuidado con la cantidad que se aplica, sino que también debemos pensar si usamos en polvo o en crema.
¿Qué es mejor: el rubor en crema o en polvo?
Rubor en crema
El rubor en crema se volvió popular gracias a la tendencia del clean look o maquillaje "cara lavada". Su principal ventaja es que se funde con la piel en lugar de sentarse sobre ella. Se aconseja elegirlo en las siguientes situaciones:
- Pieles secas o maduras: al ser emoliente, aporta hidratación y no se asienta en las líneas de expresión ni marca zonas resecas.
- Look "No-Makeup": es ideal cuando buscas un acabado jugoso, como si el color viniera desde adentro de la piel, la crema es imbatible.
- Cuando tenés apuro: se aplica fácilmente con los dedos. El calor de las yemas ayuda a que el producto se integre perfectamente en segundos.
- Invierno: cuando la piel tiende a verse opaca y deshidratada por el frío, la textura cremosa devuelve la luminosidad perdida.
Rubor en polvo
El rubor en polvo es sin dudas el formato clásico y elegido por quienes buscan precisión y un acabado que no se mueva en todo el día. Se aconseja usarlo en las siguientes situaciones:
- Pieles mixtas o grasas: el polvo ayuda a absorber el exceso de brillo y tiene una fijación mucho más alta en pieles que tienden a "comerse" los productos en crema.
- Eventos de larga duración: si tienes una fiesta o vas a estar fuera de tu casa por unas 12 horas, el polvo garantiza que el color permanezca intacto por más tiempo.
- Climas húmedos: en lugares con mucho calor y humedad, las fórmulas en crema pueden "derretirse" o correrse. El polvo sella el maquillaje y lo mantiene en su lugar.
- Look sofisticado: permite una aplicación más estructurada y mate, ideal para maquillajes de noche o fotografías donde se busca evitar reflejos excesivos.
Si no puedes decidirte entre el rubor en crema y el que es en polvo, puedes realizar capas. Primero tienes que aplicar el rubor en crema para dar profundidad y ese aspecto de salud natural. Luego podrás sellar con rubor en polvo del mismo tono. Esta combinación crea un efecto tridimensional y asegura que el color no se desvanezca de la piel tan rápido, aprovechando la hidratación de la crema y el sellado del polvo.




