Manicura

¿Cómo cuidar y cortar las cutículas adecuadamente?

Te explicamos qué son las cutículas y cómo deben cortarse o cuidarse correctamente. Los detalles a continuación

Las manos son nuestra carta de presentación, y unas uñas prolijas pueden cambiar por completo nuestra imagen. Sin embargo, en la búsqueda de la manicura perfecta, solemos cometer un error fundamental: cortar mal las cutículas.

A continuación, te enseñamos una guía paso a paso para cuidar, hidratar y tratar tus cutículas sin poner en riesgo la salud de tus manos.

¿Qué son las cutículas y por qué son tan importantes?

La cutícula es esa fina capa de piel muerta que se encuentra en la base de la uña. Su función principal es actuar como una barrera protectora que sella la matriz de la uña, impidiendo la entrada de agua, bacterias, hongos e infecciones.

Hidratar cutículas
Las cutículas deben hidratarse todos los días. 

Las cutículas deben hidratarse todos los días.

Cuando eliminamos la cutícula de forma agresiva, permitimos que las bacterias ingresen a la uñas, y esto puede provocar la aparición de los molestos "padrastros" o, en el peor de los casos, una paroniquia (infección de la piel que rodea la uña).

¿Se deben cortar las cutículas?

Las cutículas no deben cortarse de manera sistemática. A veces lo mejor es mantenerlas hidratadas todo el tiempo y empujarlas con un palito de naranjo cuando estén blandas.

Sin embargo, algunas manicuristas cortan las cutículas y retiran los excesos de piel muerta que ya se han desprendido o que interfieren con el esmaltado (especialmente en técnicas como el soft gel o el semipermanente).

Es importante aclarar que solo hay que cortar la piel que se suelta, o la que está seca o muerta. Nunca hay que cortar la piel viva, rosada o sensible que está adherida a la base de la uña.

Cutículas
Antes de cortar las cutículas, lo mejor es hidratarlas y empujarlas hacia atrás. 

Antes de cortar las cutículas, lo mejor es hidratarlas y empujarlas hacia atrás.

Paso a paso: Cómo arreglar y cortar las cutículas en casa de forma segura

1. Ablandar la zona

Sumergí tus manos en agua tibia durante 5 minutos o aplicá un gel o aceite removedor de cutículas. Esto suavizará la piel muerta.

2. Empujar con suavidad

Utilizá un palito de naranjo o un empujador de cutículas de acero inoxidable. Empujá la cutícula hacia atrás (hacia la base del dedo). Esto limpiará la superficie de la uña y la hará lucir más larga de forma natural.

3. Retirar SOLO el exceso

Si quedaron restos de piel muerta levantada o padrastros rebeldes, utilizá un alicate de cutículas bien afilado y desinfectado. Realizá cortes limpios, sin tirar ni tironear de la piel.

4. Hidratación profunda

Al finalizar, lavá tus manos y aplicá un aceite específico para cutículas o una crema de manos de alta hidratación. Masajeá cada uña para estimular la circulación sanguínea y sellar la humedad. Y listo.

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