Afondo Martes, 10 de julio de 2018

Lo particular del Ingentia, que marca un antes y un después

A diferencia de los dinosaurios del Jurásico, que crecían aceleradamente, los del Triásico lo hacían de manera estacional, similar al crecimiento de los árboles

El Ingentia no está solo en el mundo. Si bien dio un remezón a todo lo conocido, su hallazgo posibilitó reconocer a una familia a la cual se pueden emparentar dinosaurios que hasta ahora estaban alejados evolutivamente de otras familias.

"El estudio revela que la nueva especie se encuentra cercanamente emparentada a una especie conocida del Triásico de la Argentina y otra de Sudáfrica, lo que nos llevó a definir una nueva familia de dinosaurios: Lessemsauridae", explicó la paleontóloga mendocina Cecilia Apaldetti, que participó del descubrimiento en San Juan.

La investigación reveló también un tipo de crecimiento óseo del cual no se tenía conocimiento. Ignacio Cerda, investigador de la Universidad Nacional de Río Negro y del Conicet, analizó los huesos y describió: "Mientras los dinosaurios gigantes del Jurásico crecían de manera acelerada y continua hasta llegar a ser adultos, los dinosaurios primitivos del Triásico lo hacían de forma estacional, similar al crecimiento de los árboles. Lo que diferencia a estos primeros gigantes de la familia Lessemsauridae es que crecían de manera cíclica pero extremadamente acelerada. Lo más sorprendente es que durante la estación de crecimiento acelerado lo hacían a una velocidad aún más rápido".

Respecto al tipo de respiración aviana, Oscar Alcober destacó que "Ingentia tenía cavidades neumáticas en sus huesos, lo cual indica la presencia de sacos aéreos muy desarrollados, un sistema de respiración muy eficiente como es el de las aves actuales, lo que consecuentemente alivianaba su peso".