Del encuentro entre dos artistas puede salir algo mucho más rico que el disfrute de compartir unos canapés o una copa de champán en la inauguración de una muestra. Puede surgir una divertida logia, unida por la misma visión simbólica sobre el arte y consolidada por las ganas de trascender las burbujas de galerías solitarias.
Más o menos, consciente o inconscientemente así fue la fundación de la Cofradía Simbolista, grupo integrado por el mendocino Fernando Rosas y los porteños Nicolás Guardiola, Julián de la Mota, Darío Zana y Mario Calvo. Hace unos meses montaron su primera muestra colectiva en Buenos Aires y ahora la Cofradía visitará Mendoza.
Este viernes 18, a las 20, quedará inaugurada la exposición en el ECA (9 de Julio y Gutiérrez, Mendoza Capital), espacio que a su vez recibirá otras propuestas visuales.
"Esta unión surge hace varios años, cuando una vez voy a Buenos Aires a exponer y conozco a Nicolás Guardiola. Yo admiro su obra y después del encuentro seguimos en contacto como amigos. Hasta que un día me llama para invitarme a formar parte de la Cofradía Simbolista y no lo dudé", relata el "anfitrión" de la Cofradía, Fernando Rosas.
El escultor prosigue: "Voy a Buenos Aires y me presenta al resto del grupo, yo estaba feliz porque todos son unos grosos infernales, los sigo por internet desde hace muchísimo tiempo. Así que consideré esta convocatoria a formar parte de la Cofradía como un premio extraordinario que me da la vida".
Los dibujos de Julián de la Mota, las esculturas de Rosas y las pinturas de Calvo, Zana y Guardiola lucirán en las instalaciones del ECA, abordadas desde la perspectiva del símbolo como valor artístico.
En este sentido, Rosas explica que no fue fácil -aunque sí divertida- la tarea. "Las cofradías tienen algo masónico, entonces empezamos a jugar con eso, a disfrutar eso de armar nuestra estructura y unificar una temática que nos identificara a todos, porque no todo lo que hacemos es simbolista", reconoce el escultor mendocino.
"El simbolismo es un movimiento más que nada literario de fines del siglo XIX que, en resumen, se opone al realismo o al naturalismo. Retoma la temática de los mitos, la fantasía como representación, la alegoría. Y como nosotros tenemos eso en común, nuestro arte se identifica con cuestiones como el realismo mágico, personajes mitológicos o alegóricos. Así nos dimos cuenta de que realmente estamos atravesados por esa tendencia", sostiene Rosas, quien para la ocasión exhibirá unas 10 esculturas en madera, la mayoría nunca antes expuestas.
"La obra de cada uno de los integrantes de esta Cofradía merece la pena ver. Por eso quería traer a Mendoza una muestra que renueve aires, más allá del gustazo de exponer con estos amigos", asegura como buen anfitrión.
A diferencia de la exhibición en el centro cultural Popa del barrio porteño de La Boca, esta del ECA será más grande, en cuanto a tamaño y cantidad de piezas expuestas. Y como si fuera poco tendrá a un maestro del lienzo como invitado de honor: el plástico Alejandro Boim.
"Alejandro Boim es un pintor extraordinario, cuando conocí su obra le copié todo", dice categórico Rosas. Y cuenta que Boim visitó la muestra en La Boca "y yo me fui de boca y lo invité a exponer con nosotros en esta muestra en Mendoza. Para sorpresa de todos, aceptó".
Se apreciarán siete pinturas del también reconocido ilustrador y profesor de Bellas Artes. Para cerrar sobre él, Rosas advierte: "Si querés empezar a pintar, tenés que conocer la obra de Alejandro Boim, el tipo da cátedra sólo con sus cuadros".
Boim, al igual que Zana, no estarán presentes en la apertura de la muestra, este viernes a las 20 en el ECA. La Cofradía luego seguirá exponiendo en otras provincias.




